Fernando Robleño, en un derechazo
Fernando Robleño, en un derechazo - Paloma Aguilar

Emocionante faena de Robleño en San Isidro

José Carlos Venegas sufre dos volteretas en una complicada corrida de Cuadri

MADRIDActualizado:

Con los toros de Cuadri, comienza la última semana de la Feria, que conserva su signo torista. Una vez más, los fallos de bastantes ganaderías han hecho que aumente la ilusión por estos festejos, aunque los toreros que se apuntan no sean figuras. Lo seguiremos repitiendo: un toro puede ser más o menos grande y bravo pero necesita ineludiblemente tener casta y poder para que el aficionado se emocione. Cuadri lidia poco pero tiene justa fama: toros de mucha caja, criados con fidelidad a un criterio; los de esta tarde, por desgracia, no se prestan al lucimiento, ofrecen muchas dificultades. Tienen mérito los tres diestros y, también, las cuadrillas.

Minuto de silencio por las víctimas del atentado en Londres
Minuto de silencio por las víctimas del atentado en Londres - Paloma Aguilar

El madrileño Fernando Robleño posee amplia capacidad y experiencia en corridas duras. El primero embiste con codicia pero flaquea después de varas. El diestro se muestra seguro, con oficio, pero las caídas deslucen. No mata bien. El cuarto, fiero, rebrincado, pega tornillazos. Robleño, muy profesional, le saca muletazos meritorios, con riesgo y emoción, en una emocionante faena. Acaba en tablas, tragando mucho. Pierde la oreja por la espada.

Se ganó el respeto Javier Castaño como lidiador clásico y por haber superado a la enfermedad. (En la chaquetilla, bordada, una frase latina: «El agua de la vida eterna»). El segundo, acapachado, se llama «Sembrador». (En «La rosa del azafrán» se canta al «sembrador, / que has puesto en la besana tu amor, / la espiga de mañana / será tu recompensa mejor»). Pero la siembra de éste no es muy buena. Se luce Pedro Iturralde provocando la arrancada. Saludan, en banderillas, Marco Leal y Fernando Sánchez. Castaño lidia con oficio a una res encastada, que no humilla. A toro parado, le cuesta matar. En el quinto, complicado, Fernando Sánchez banderillea con guapeza y valor. En la muleta, el toro es una «prenda» de mucho peligro. Todavía le saca Castaño algunos muletazos de mérito, más de lo que parecía posible. Mata a la segunda.

El tercero, pega arreones con peligro hasta que voltea al jienense José Carlos Venegas: se libra por pelos de la cornada. Ha mostrado mayor valor que oficio. Sale de la enfermería para lidiar al último, que blandea; fallan los banderilleros; estalla la bronca. En la muleta, el toro no flaquea (acertó el presidente, al no devolverlo), repite: muletazos lucidos de Venegas, con decisión y buenas maneras, pero prolonga el trasteo; en una bernadina, vuelve a ser volteado: mata bajo y vuelve a la enfermería, con posible fractura de costilla.

Robleño y Castaño han solventado la papeleta con notable profesionalidad; Venegas, con coraje. Con estos toros, los tres merecen respeto.

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Sexto toro

Embustero, número, 9, negro, de 575 kilos. Blandea mucho y el público pide su devolución. La falta de fuerzas es más evidente en el desastroso tercio de banderillas, donde Adalid no lo ve nada claro. Justo Polo lo mantiene. Y acierta: en la muleta hay momentos con emoción. Cuando Venegas le adelanta las telas y le da el toque preciso, logra algunso muletazos buenos, con remates de un par de hondos pases de pecho. Alarga demasiado y suena un aviso antes de entrar a matar. Aun así, Venegas, con el recado presidencial ya encima, intenta unas innecesarias bernadinas y es prendido. Sin aire, se quita la chaquetilla y se tira a matar, pero deja un sartenazo. Pasa a la enfermería.

Quinto toro

Artillero, número 12, negro listón, de 603 kilos. Toro con muchas dificultades, una prenda que pone en apuros a Castaño, digno y profesional. Pinchazo, estocada y descabello. Ovación.

Cuarto toro

Sale Pantanoso, número 26, negro, de 590 kilos, muy hondo, que echa las manos por delante en el capote de Robleño. Molesta mucho el viento. El madrileño saca una vibrante tanda a izquierdas. Otra más a derechas, haciéndose con el toro con oficio y técnica, en una seria labor. Pinchazo y estocada caída. Saludos.

Tercer toro

Ya está en el ruedo Misterioso, número 24, negro, de 553 kilos. Complicado este tercero, al que José Carlos Venegas planta cara valeroso. No para de lanzarle gañafones. Aun así, no se arredra. Por el izquierdo, lo prende y le rompe la taleguilla. Toreo sincero del joven matador, que se la juega al desnudo. Casi media tendida y dos descabellso. Palmas.

Segundo toro

Sembrador, número 14, negro listón, de 609 kilos, muy bien picado por Pedro Iturralde,q ue se lleva una gran ovación. Venegas quita por firmes saltilleras. Buen tercio de banderillas de Marco Leal y Fernando Sánchez. El toro es tardo en la muleta y de media embestida, con la cara alta. Javier Castaño se justifica con entrega, en una faena en las distancias cortas. No humilla y se pone complicado para matarlo. Tres pinchazos, aviso y descabellos. Silencio.

Primer toro

Sale Teniente, número 10, negro, de 549 kilos. Remata en las tablas y se astilla el pitón. No para de embestir, con buena condición, en el capote. Blandea mucho en varas y es firme candidato al pañuelo verde, pero Justo Polo cambia el tercio. Robleño lo intenta con oficio pero abrevia ante la evidente falta de fuerza de Teniente. Estocada delantera caída. Silencio. Pitos al cuadri.

Paseíllo

Con tres cuartos de entrada, hacen el paseíllo Robleño, de azul pavo y oro; Castaño, de teja y oro y Venegas, de fucsia y oro. Se guarda un minuto de silencio por las víctimas del atentado en Londres.

Sorteo

Los toros de Cuadri se sortearon esta mañana, con gran expectación en el apartado. Los sobreros son de Cortijo de la Sierra y Los Bayones.

Cartel

¡Buenas tardes! Bienvenidos a la vigésima quinta corrida de la Feria de San Isidro. Comienza el tramo torista, con un encierro de Cuadri para Fernando Robleño, Javier Castaño y José Carlos Venegas.