Eduardo Dávila Miura: «El toro no entiende de apellidos»
Dávila Miura, durante su intervención - josé úbeda

Eduardo Dávila Miura: «El toro no entiende de apellidos»

El torero participa en una jornada de Inteligencia Emocional en Sevilla

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El Instituto de Estudios Cajasol acogió en Sevilla una Jornada de Inteligencia Emocional sobre el caso del torero Eduardo Dávila Miura, un acto organizado en colaboración con Pandorai y que se enmarca dentro de la línea temática que se desarrollará en el Programa de Habilidades y Competencias Directivas que ambas entidades llevarán a cabo a partir de marzo.

El director de Pandorai y el referido Programa, Ignacio Cañaveral, ha acompañado al torero en el recorrido por su experiencia, organizando su intervención en torno a tres áreas «cómo pensamos, cómo sentimos y cómo actuamos», factores que analizados y trabajados en conjunto ayudan a «desplegar lo mejor para obtener resultados superiores», según informó el Instituto de Estudios Cajasol.

Por su parte, Eduardo Dávila expresó cómo para lograr lo deseado «hay que llegar decidido a triunfar», como se demuestra en su caso donde «el toro no entiende de apellidos». «Había tardes que sabía que iba a triunfar, porque el 90 por ciento lo tenía preparado, estaba confiado, pero otras no me veía capacitado», recordaba, añadiendo cómo «el miedo es una situación de agonía que he vivido» pero que debe emplearse «como palanca para el triunfo, no para el bloqueo y el fracaso, sino usarlo como recurso».

Dávila ha concedido mucha importancia a la máxima de que «en la vida la pasión es muy importante», al igual que en el toreo donde no solo hay técnica, sino que para conectar con el toro y el público «hace falta echarle ganas». «Hay que tener confianza en uno mismo y yo la transmitía al público, a mi cuadrilla y al toro, que es lo más importante», aseguró, al tiempo que apuntó que «de los problemas hay que preocuparse cuando lleguen, para que no nos desgasten antes».

Finalmente, tanto Cañaveral como el propio torero coincidieron en la necesidad de «tener un propósito» para que «todo te merezca la pena». Junto a ello, Dávila Miura habló del «ser ambicioso y marcarse los objetivos poco a poco», como él mismo hizo durante sus inicios «para convencerme a mí mismo y luego al público», refiriéndose además al hecho de que cada persona «tiene que hacerse a sí mismo la pregunta de si tiene un compromiso», como en su caso donde asegura haberse «comprometido con la profesión de torero».