Una escena de «Totem»
Una escena de «Totem» - Cirque du Soleil

«Totem»: el Circo del Sol explica la evolución humana

La compañía canadiense arranca hoy, día 10, en Madrid su gira española, que le llevará a Sevilla, Barcelona, Málaga y Alicante

MadridActualizado:

Más difícil todavía. Es el lema del universo circense y el reto del Circo del Sol, obligado en cada espectáculo que presenta a superar el nivel de sorpresa, fantasía y nivel técnico y artístico del espectáculo anterior. Esta semana la compañía canadiense regresa a Madrid, una ciudad que siempre les acoge con un cariño especial, con su espectáculo «Totem». Tras la capital, se podrá ver en Sevilla (del 25 de enero al 18 de febrero de 2018), Barcelona, (del 23 de marzo al 15 de abril), Málaga (del 1 de junio al 1 de julio) y Alicante (del 20 dejulio al 19 de agosto).

«Totem», explica el holandés Franck Hanselman, director de la gira y «alcalde» de la comunidad que habita la carpa blanca del Circo del Sol, «realiza el increíble viaje de la humanidad desde nuestra forma anfibia original hasta la aventura última de volar. A lo largo del camino, también se exploran nuestros sueños y nuestro potencial infinito, así como los lazos que nos unen con nuestros orígenes animales colectivos y con las especies que comparten con nosotros el planeta». Los títulos que envuelven los números evocan esta idea: «Mutación», «Seducción», «Leyenda», «Naturaleza», «Cultura», «Atracción», «Elegancia», «Fauna», «Pasión», «Ciencia» e «Innovación».

Aunque el Circo del Sol sea casi desde sus orígenes una compañía internacional, y sus espectáculos tengan sabor a las más diferentes y remotas culturas, en esta ocasión ha querido ahondar en sus raíces canadienses -la sede de la compañía permanece en Montreal-. «El viaje que se realiza en el espectáculo no es cronológico, no se cuenta una historia; es más un espectáculo temático, con una mirada además hacia las raíces canadienses; aparecen figuras indígenas del Canadá, sus músicas, sus bailes. A menudo nos hemos inspirado en otras culturas, pero nos apetecía volver la mirada hacia nuestra propia historia».

Canadá es también la cuna del creador y director de «Tótem»: Robert Lepage, una de las grandes figuras de la escena internacional (entre sus trabajos destaca la «Celestina» que dirigió en España, con Nuria Espert como protagonista). «Totem» es la segunda colaboración de Lepage con el Circo del Sol; anteriormente creó «», un espectáculo que se puede ver en Las Vegas de manera permanente desde 2004.

«Totem» llega a España después de un largo recorrido internacional. Se estrenó en Montreal el 22 de abril de 2010 y se ha paseado después por casi cuarenta ciudades de Australia, Canadá, Nueva Zelanda, los Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos. Lo han visto, según la compañía, más de cinco millones de personas.

En la cultura norteamericana, el tótem tiene un papel fundamental. La filosofía del espectáculo, según Robert Lepage, es que «todos llevamos dentro la capacidad de ser cualquier animal», explica Hanselman. De hecho, el escenario en el que se desarrolla la acción del espectáculo es una isla que evoca la figura de una tortuga gigante. «La palabra “tótem” contiene la idea del orden de las especies. En nuestro cuerpo llevamos el potencial de todas las especies, recorriendo todo el camino desde el suelo hasta alcanzar el deseo de volar, como el ave del trueno que corona el palo totémico».

Según relata Franck Hanselman, ciento dieciocho personas de veintiocho nacionalidades diferentes componen la gran familia de «Totem»; de ellos, cuarenta y siete son artistas, y los demás técnicos y responsables de la producción. Entre ellos se encuentra un español: Alejandro Romero, que es el director musical del espectáculo. Sevillano de nacimiento, éste es su tercer espectáculo con el Circo del Sol. Y aunque «Tótem» cuenta con varios estilos distintos, no es extraño que el flamenco sea uno de ellos y que alcance protagonismo en uno de los números, el que abre la segunda parte del espectáculo, y que es además un catálogo de tópicos sobre España,

Como todo espectáculo de Robert Lepage, la tecnología ocupa un lugar destacado en «Totem», cuya puesta en escena está dominada por lo que Hanselman define como «un puente mecánico con forma de cola de escorpión». «Es una pieza compleja desde un punto de vista tecnológico -dice con media sonrisa-, que en algunas ocasiones tiene vida propia y nos ha dado algún que otro quebradero de cabeza». Gilles Ste-Croix (guía artístico), Bob & Bill (música), Nelson Vignola (directo de creación), Carl Fillion (escenógrafo y diseñador de atrezzo), Kym Barret (vestuario) y Étienne Boucher (iluminación) son los colaboradores de Lepage.

Con todo, y como en todos los espectáculos del Circo del Sol -y en «Totem» de manera acentuada-, el corazón son los números circenses. Un trío de anillas, barras rusas, monociclos con cuencos, danza con aros, equilibrio sobre manos, patinadores, trapecio fijo, componen el menú de «Tótem», donde la insdispensable parte cómica descansa especialmente sobre el clown ucraniano Mikhail Usov.