La Plaza de Oriente de Madrid durante la retransmision popular de una ópera
La Plaza de Oriente de Madrid durante la retransmision popular de una ópera - JAVIER DEL REAL

El Teatro Real tira la casa por la ventana para celebrar su bicentenario

El coliseo presentará en los próximos tres años cuarenta y tres años, de las que veintiocho son estrenos en este teatro

MadridActualizado:

En abril de 1818 arrancaron las obras de construcción del Teatro Real; ciento setenta y nueve años después, en octubre de 1997, el coliseo madrileño reabrió sus puertas como teatro de ópera. Para conmemorar ambas fechas, el Real ha preparado una programación especial que empezará el próximo mes de enero y se prolongará durante tres años. Se desarrollará en dos direcciones, según explicó ayer el presidente del patronato del Real, Gregorio Marañón y Bertrán de Lis: la programación artística y la difusión social del teatro, que vive, según sus propias palabras, «un momento luminoso y esperanzador». «Somos -recordó Marañón- la cuarta institución cultural española, y la primera en el campo de las artes escénicas».

La columna vertebral del bicentenario -declarado «acontecimiento de excepcional interés público» por la Ley de Presupuestos- es la programación artística, que tiene puesto el acento «en la ampliación del repertorio del Teatro Real», según Joan Matabosch, director del coliseo. A lo largo de los próximos tres años, el coliseo presentará cuarenta y tres óperas; de ellas, veintiocho serán novedades en este escenario. Entre los títulos previstos nunca estrenados en el Real están obras como «Lucio Silla», de Mozart; «Billy Budd» y «Gloriana», de Britten; o «Bomarzo», de Ginastera. También estarán algunas de las óperas más populares del repertorio, como «La bohème», de Puccini; «Aida», de Verdi; o «Carmen», de Bizet; y se estrenarán también obras como «La ciudad de las mentiras», de Elena Mendoza; «Picasso», de Juan José Colomer o «El abrecartas», de Luis de Pablo.

Nombres propios

Matabosch destacó también la presencia de grandes directores de orquesta, como Ivor Bolton -director musical del teatro-, Semyon Bychkov o James Conlon; y de directores de escena como Romeo Castellucci, Peter Sellars o Claus Guth. Aclaró que el bicentenario no va a ser una «pasarela de divos», aunque precisó que habrá grandes cantantes integrados en el proyecto artístico del teatro. Entre las voces que pasarán por el Real en estos tres años figuran Plácido Domingo, Cecilia Bartoli, Jonas Kaufmann o Violeta Urmana.

Más aspectos destacados por Joan Matabosch: la apuesta decidida por las coproducciones internacionales, que será una constante en los montajes presentados bajo el sello del bicentenario; la colaboracion con otras instituciones culturales españolas -en el estreno de «Die Soldaten», de Bernd Alois Zimmermann, participará la Orquesta Nacional de España-; la recuperación, a través de grabaciones de distintas obras, del patrimonio lírico español, y que calificó de «una gran noticia»; y el protagonismo de la danza dentro del bicentenario, con la visita de grandes compañías como el Royal Ballet de Londres, el Ballet de la Ópera de Viena o las compañías de Martha Graham o Sasha Waltz.

Fuera de escena

Las conmemoraciones del centenario tendrán espacio también fuera del escenario del Real, con un papel predominante de la proyección del teatro a través de su proyecto audivisual -una de las facetas más cuidadas en los últimos años en el coliseo-; se seguirán realizando proyecciones populares de las óperas en la Plaza de Oriente, pero se está trabajando ya, anunció el director general del teatro, Ignacio García-Belenguer, en llevarlas a otras ciudades, e incluso a cruzar el Atlántico con sus retransmisiones: «Queremos fortalecer nuestros lazos con Iberoamérica».

La conmemoración del centenario incluye también exposiciones fotográficas, el encargo de dos libros sobre la historia del Real -uno a Joaquín Turina y otro a Rubén Amón-, la continuidad del programa pedagógico, del de formación y del aula social, un desfile al aire libre, la actualización del archivo histrórico, y la creación de las medallas del Teatro Real