Cultura - Teatros

De la mano de Lorca y Lluís Pasqual

El dramaturgo director del Lliure se estrena en la literatura con una evocación de Federico García Lorca

El director del Lliure, Lluís Pasqual, ayer en Barcelona
El director del Lliure, Lluís Pasqual, ayer en Barcelona - EFE
MARÍA GÜELL Barcelona - Actualizado: Guardado en: Cultura Teatros

Lluís Pasqual se declara fan precoz de la obra lorquiana: «Cuando era niño mi madre y mi hermana cantaban canciones andaluzas (…/…). Hacia los doce años empecé a leer su poesía, y a los catorce su teatro». Con esta declaración arranca «De la mano de Federico», un ensayo literario que ofrece un viaje entre el director catalán y el poeta granadino. ¿Qué daría Pasqual por escuchar la voz de Lorca? «No lo sé; pero sería muy feliz si pudiera escucharla. La voz de las personas es muy importante». No escuchó su voz porque su vida fue truncada antes de cumplir los cuarenta años pero sí que escuchó la de su hermana Isabel con la que fraguó una buena amistad.

Pasqual lleva toda la vida caminando junto a Lorca y por fin se ha atrevido a plasmar sus experiencias en un libro. «El editor Joaquín Palau, de la editorial ARPA, me insistía en que escribiera mis memorias pero yo no lo veía claro y le propuse escribir sobre Lorca». Así nació este atractivo ejemplar que se cocinó en pocos meses y que no hubo que retocar mucho.

«En este primer libro enseño mucho de mí, no menos que en montaje de una obra de Chéjov», reflexiona Pasqual mientras declara que se le pasaban las horas volando delante del ordenador. «La diferencia es que este es un trabajo de uno solo; el editor es el único compañero».

¿Ha nacido un escritor? «No lo sé –confiesa-. A veces me parece que lo ha escrito otra persona». La admiración de Pasqual por el poeta de Fuente Vaqueros rezuma en las ciento setenta páginas. Es bien conocida también su fascinación por Chéjov, Goldoni, Beckett y Shakesepeare, ¿Lorca podría ser el principio de una serie de ensayos de la mano de sus maestros? «No me lo he planteado». Detalles íntimos de Pasqual se cuelan entre las líneas: «Yo también tuve un tío Luis. Heredé su nombre. Murió en la Guerra Civil». Y se entremezclan con palabras crudas: «Lo mataron, lo asesinaron, a conciencia, sabiendo lo que hacían».

El teatro aflora en cualquier párrafo. «Yo nunca podré hacer “Yerma” porque ya la he visto (…/…) Seguí la “Yerma” de Núria Espert/Víctor García/Fabià Puigserver de ciudad en ciudad cuándo y cómo podía, y cuando llegó a Barcelona la ví muchas veces. Era un espectáculo en estado de gracia. Estaba fascinado», confiesa abiertamente Pasqual.

El libro apenas lleva horas en las librerías y los amigos que ya han leído le han dado buenas impresiones: «La mayoría me dicen que tienen ganas de leer a Lorca, eso es lo mejor que me pueden decir».

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