Ana Fernández, en una escena de la obra
Ana Fernández, en una escena de la obra - Teatro Español

«El lunar de Lady Chatterley»: defensa de dama

Ana Fernández interpreta, dirigida por Antonio Gil, un texto escrito por Roberto Santiago a partir de la novela de Lawrence

MadridActualizado:

David Herbert Lawrence no pudo publicar su novela «El amante de Lady Chatterley» en su país natal, Gran Bretaña, hasta más de treinta años después de haberla escrito y de su primera publicación en Florencia. La razón de que se prohibiera el texto fueron las explícitas descripciones de los actos sexuales entre sus protagonistas, Constance -Lady Chatterley- y Oliver, un guardabosques.

En «El lunar de Lady Chatterley», la obra que acaba de llegar al Teatro Español, Roberto Santiago ha puesto a Constance frente a un tribunal -compuesto solo por hombres- para responder a una demanda de su marido. «Lady Chatterley toma las riendas de su defensa -dice Antonio Gil, el director de la función-, y en su vibrante discurso nos arrastra, cuestiona nuestras convicciones, nos provoca, nos divierte. Y nos hace descubrir, con su inteligencia caótica y creativa, su mundo personal, sus pasiones, su visión particular del ser humano. Y, sobre todo, de los hombres».

«El lunar de Lady Chatterley» no es, como aclara su autor, una adaptación de la novela de Lawrence, sino una función que le da voz a una mujer en un mundo de hombres. «He tomado al personaje y lo he colocado en otra situación». Ana Fernández encarna a Constance. La actriz asegura de su personaje que «es una mujer que piensa muy rápido y que tiene un uso de la ironía muy acentuado en su discurso».

La obra, sigue Gil, «da voz a lo que muchas mujeres, a través de los siglos, han deseado expresar pero han debido callar. Observaciones, reivindicaciones, ideas que van desde el ámbito político o social hasta el de lo íntimo y sexual».