Silvia Bel encarna a María Estuardo en el Lliure
Silvia Bel encarna a María Estuardo en el Lliure - ROS RIBAS

El Lliure recupera la tormentosa vida de María Estuardo

Sergi Belbel dirige esta nueva versión del clásico de Friedrich von Schiller

BARCELONAActualizado:

Las relaciones turbulentas entre María I de Escocia y su prima Isabel I de Inglaterra inspiraron a Friedrich von Schiller para escribir un libreto histórico y político que abría el Romanticismo del siglo XIX.

En 1990 el Lliure logró uno de sus mayores éxitos con una «María Estuardo»capitaneada por una insuperable Anna Lizarán; un cuarto de siglo después Silvia Bel toma el testigo y vuelve a enfundarse en esta reina que se casó tres veces y que sólo tuvo un hijo. «El papel que hizo la Lizarán es un referente y estoy muy contenta de hacerle este pequeño homenaje», explica Silvia Bel que tiene claro que es un texto político de plena actualidad.

«Hemos recuperado del aquel montaje a Álex Casanovas –explica Sergi Belbel- . En su día hizo el papel del niño y ahora interpreta al primer conde de Leicester, el favorito de la reina Isabel I de Inglaterra».

El director ha hecho un trabajo ímprobo de condensación: «De los diecinueve personajes originales lo he dejado en ocho, y de las cinco horas hemos pasado a dos horas sin entreacto». También hay un punto de modernidad aunque en el tema de vestuario, después de dar muchas vueltas, vio claro que las reinas debían vestir como reinas y que el resto de personajes sí que podían modernizarse.

«No hemos hecho entreacto porque es una obra acumulativa», puntualiza Belbel que se ha empapado de la tempestuosa y trágica vida de María Estuardo hasta tal punto que relata con pelos y señales su decapitación en el Castillo de Fotheringhay en 1587 a los cuarenta y cinco años de edad.

El título sólo habla de María Estuardo pero la obra narra su batalla personal con su prima Isabel de Inglaterra. Míriam Alamany define a la Reina de Inglaterra como «una mujer que se debate entre lo que tiene que hacer y lo quiere hacer».

«La apodaron la Reina Virgen porque no se le conoció relaciones con hombres y porque no tuvo descendencia. Era hija de Enrique VIII y fue reina durante cuarenta y cuatro años», añade Belbel que la defiende porque cree que cuidó de su pueblo. El duelo entre primas está servido.