Eduard Fernández y Marina Salas
Eduard Fernández y Marina Salas - ABC

Eduard Fernández y Marina Salas protagonizan en Barcelona «Panorama desde el puente»

La obra de Arthur Miller se presenta en el teatro Romea dirigida por el francés Georges Lavaudant

MadridActualizado:

El pasado año se cumplieron cien años del nacimiento de Arthur Miller, uno de los autores imprescindibles del teatro del siglo XX. En 1955 estrenó «Panorama desde el puente», una obra que ahora ha estrenado el teatro Romea de Barcelona en una producción dirigida por Georges Lavaudant, y protagonizada por Eduard Fernández, Mercé Pons y Marina Salas.

Para esta joven actriz nacida en Cornellá de Llobregat y radicada desde hace ocho años en Madrid, este montaje supone su debut en la escena catalana. «Hay un circuito de gente joven con mucho talento y muy interesante», dice del panorama teatral barcelonés.

Está fascinada por Arthur Miller y con «Panorama desde el puente» («Panorama des de el pont»), que conocía solo de manera superficial: «Me encanta -dice Marina Salas-, me gusta todo lo que cuenta. Es una obra en la que cuanto más profundizas más cosas encuentras, que nos habla de que la ley, a veces, no da respuesta a las pasiones humanas». Ambientada en los barrios portuarios de Nueva York, con la inmigración ilegal como telón de fondo, «Panorama desde el puente» cuenta una turbia historia de pasión. «Es una tragedia, en la que los personajes van al límite, en la que los sentimientos son muy potentes».

En ese mundo, el personaje de Catherine, que interpreta Marina Salas, «es la luz, la magia. Catherine es el objeto del conflicto, el factor que desencadena la tragedia». La relación que mantiene con su padre se enrarece y surgen los problemas. «Pero ella no es una Lolita -se defiende Marina Salas-; ella es totalmente inocente, no provoca la situación ni tiene maldad. No ve el cambio que se produce en su padre, y solo quiere que él sea feliz; pero la relación le descoloca». El hecho de que el cine nos haya hecho familiar el entorno de la obra es, para ella, una ayuda. «Todas las imágenes que puedas incorporar suman y te abren la mente».

Está la actriz cansada -«el nivel de energía y de concentración es enore»- pero feliz con Georges Lavaudant. «Trabajar con él ha sido una gran experiencia. Es un director que te habla siempre con un gran respeto, que tiene un planteamiento muy interesante y que hace que los actores lleguemos a los lugares siempre desde el juego; no se ha puesto intenso en ningún momento, y nos ha quitado mucha presión».