Una imagen del musical «Nine»
Una imagen del musical «Nine» - Teatro Amaya

Un donjuán italiano y sus ocho mujeres

Se presenta en el teatro Amaya de Madrid el musical «Nine», de Arthur Kopit y Maury Yeston

MadridActualizado:

En 1982 se estrenó en Broadway «Nine», un musical con libro de Arthur Kopit y música de Maury Yeston, basado en la película de Federico Fellini «Ocho y medio». Treinta y seis años después, el musical se presenta en España en una producción que dirige Javier Adolfo y protagoniza Álvaro Puertas, al que rodea un prometedor elenco femenino: Roko, Patrizia Ruiz, Chanel Terrero, Marcela Paoli, Idaira Fernández, Chus Herranz, Àngels Jiménez y María José Garrido.

«Todas las mujeres de “Nine” tienen mucha personalidad», dice Roko, que encarna a la esposa de Guido Contini, de la que dice: «Luisa es una mujer muy poliédrica, tiene muchas caras. Es además un personaje de tierra; Guido sube en globo y ella lo baja de nuevo al suelo. Le aguanta sus devaneos, sus locuras, sus infidelidades, y le muestra la realidad. Tiene dos canciones preciosas, “Mi esposo dirige” y “Se terminó”, que canta cuando explota porque ya se harta de aguantar».

Álvaro Puertas reconoce que «Nine» no es un título fácil. «Es un musical de culto, que se inspira en una película de culto. Y exige de los intérpretes que estén al mismo nivel como actores y como cantantes, e incluso como bailarines». «Pero -tercia Roko-, al margen de la parte interpretativa, de la música y del baile, hay una parte emocional, una carga dramática muy fuerte en “Nine”, que quizá es lo que le distingue con respecto a otros musicales. Aunque hay estereotipos -la Italia de los años sesenta, de la Dolce Vita-, permite entrar en la vida interior de cada personaje y ver lo que ellos sienten».

«Es que es una pieza de teatro musical -apostilla Puertas-; es teatro, donde todos los personajes tienen recorrido, varias caras. El propio Guido empieza de una manera y termina de modo completamente distinto».

No renuncia el montaje, sin embargo, a la espectacularidad. «Hay grandes números, por supuesto. “Folies Bergère”, “Cinema italiano”, la canción que se creó para la película de Rob Marshall... Es un musical con muchos ingredientes para gustarle a diferentes públicos, y de una u otra forma todos pueden disfrutar».

A pesar de ser un musical de abrumadora mayoría femenina, todo gira en torno a Guido Contini, un donjuan sesentero. «Yo no lo juzgo -dice Álvaro Puertas-, y así no caigo en estereotipos. Dejo que me sorprenda cada día, y hay veces en que lo interpreto como una persona que está totalmente desconectada de la realidad, metido en su mundo onírico y en sus ideas, y otras en que me dejo llevar por lo que me dan los demás personajes. Intento no ser todos los días el mismo». Como Don Juan Tenorio, se arrepiente, «pero no es un arrepentimiento por haber hecho daño a la gente que tiene alrededor, sino por haber sido como es, no haber podido encauzar su vida y ser la persona madura que necesitaba ser. Es lo que a él le duele... Y, sobre todo, la pérdida de Luisa».