Una imagen de «Divinas palabras Revolution»
Una imagen de «Divinas palabras Revolution» - Centro Dramático Galego

«Divinas palabras Revolution», Valle-Inclán entra en el plató televisivo

El Centro Dramático Galego presenta en el Teatro Español su producción de la obra maestra del dramaturgo

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Xron es el director y el autor, junto a Manuel Cortés, de esta particular versión de la obra maestra de Ramón María del Valle Inclán, que acerca la historia de Mari-Gaila y compañía. «En esta nueva aproximación -afirman sus responsables-, Marigaila, Pedro, Simoniña, Marica, Tatoola, Migueliño, Candás, Laurenao y Sétimo Miau son nueve personas encerradas en un programa de telerrealidad, que reviven inconscientes el crudo y duro retablo de avaricia, lujuria y muerte que Valle-Inclán construyó para sus "Divinas palabras"».

«El plan -explica Xron-es crear una pieza a partir de la lectura de “Divinas palabras” de Valle-Inclán cien años después de que fuese escrita. Por lo tanto, nos acercamos a esta obra con la mirada desinhibida y confusa de una lectora actual, que trata, por todos los medios, de dejarse tocar por la fuerza con la que se cuenta una historia, al mismo tiempo tan cruda y tan alejada de nuestra experiencia».

Es el Centro Dramatico Galego quien trae esta producción al Teatro Español. Se ofrecerá en gallego con sobretítulos en castellano y cuenta con un reparto compuesto por Manuel Cortés, Antón Coucheiro, Patricia de Lorenzo, Borja Fernández, Mónica García, Tone Martínez, Victoria Pérez, Ánxela Ríos y Tomé Viéitez. La escenografía es de Suso Montero, el vestuario de Mar Fraga y la iluminación de Fidel Vázquez.

La historia arranca cuando, tras la muerte de Xoana, su hermana y su cuñada se disputan la custodia del hijo huérfano, que se resuelve por un sistema de turnos. Pero ninguna de las dos piensa en el bienestar del niño, sino en los beneficios que pueden conseguir ellas, guiadas únicamente por el egoísmo y sin importarles las consecuencias de sus acciones.

«Para nosotros -cuenta el director-, “Divinas palabras” es un retrato descarnado de un pueblo que permanece inconsciente de su ferocidad. Un testimonio irascible de la miseria moral de la sociedad contemporánea. Una profanación de textos sagrados. Un juego tragicómico cargado de ambigüedad y ricas sugerencias significativas. Una historia impulsada por pasiones primarias, expresadas con despreocupación y falta de culpabilidad, en la que los personajes se exhiben instintivamente, guiados por una sinceridad desesperada».

«Tragicomedia de aldea global», subtitulan esta producción sus responsables. «Si es el escenario el que crea la situación, como decía Valle-Inclán -concluye Xron-, nuestra aldea ahora será un plató de televisión, y las vidas de sus habitantes un ejercicio de exhibicionismo auto complaciente formateado como un reality: un espacio de acción tan controlado como la aldea de Divinas palabras. Un espacio social al mismo tiempo confuso e uniforme, donde todo y nada es posible, donde no hay lugar siquiera para el antagonismo, porque a los personajes de la historia tan solo les queda la promesa de estar dentro».