Miren Ibarguren, Daniel Guzmán, María Castro y Álex Barahona
Miren Ibarguren, Daniel Guzmán, María Castro y Álex Barahona - Javier Naval
Crítica de teatro

Alta infidelidad

«Dos más dos», la película dirigida por Diego Kaplan, con guión de Daniel Cúparo y Juan Vera, ha sido adaptada al teatro por Olga Iglesias, Maite Pérez Astorga y David Serrano

MadridActualizado:

Las relaciones de pareja y sus variantes geométricas son un arsenal inagotable donde cargan sus armas todas las artes y caben todos los registros dramáticos, de la tragedia a la comedia y más allá. Sobre amistad y relaciones de pareja iba la película argentina más taquillera de 2012, «Dos más dos», dirigida por Diego Kaplan, con guión de Daniel Cúparo y Juan Vera. Ahora, Olga Iglesias, Maite Pérez Astorga y David Serrano han adaptado ese guión a la escena y redondeado modos y modas argentinos para trasladar la acción a España. El resultado es una comedia muy divertida que contiene una inteligente reflexión sobre el amor, el sexo, los sentimientos y los límites de la fidelidad.

El argumento

Adrián y Tomás son socios de un reconocido estudio de arquitectura; el primero está casado con Julieta desde hace diecisiete años y tienen un hijo al borde de la inquietante adolescencia; el segundo lleva diez años de vida en pareja con Silvia, sin hijos ni responsabilidades. Tras recibir un galardón como arquitectos del año, mientras las dos parejas lo celebran en casa de Adrián y Julieta, Tomás y Silvia realizan una confidencia que será la semilla de discordia tanto como de tentación: practican con grandes beneficios para su convivencia el intercambio de parejas, revelación que liberará las fantasías de Julieta, aburrida de la gris rutina conyugal, y los miedos de Adrián. Buena parte de la función narra cómo los otros tres intentan convencer al temeroso de que se abra a las nuevas experiencias, y el resto de la comedia se ocupa de las consecuencias insospechadas que tendrá su decisión. Y hasta aquí se puede contar para no reventar las sorpresas.

Maite Pérez Astorga y David Serrano impulsan una puesta en escena muy dinámica, que sabe sacar buen partido cómico a la situación, sobre una funcional e imaginativa escenografía de Monica Boromello. Los intérpretes están sembrados, en especial Daniel Guzmán, que realiza una descacharrante composición del indeciso Adrián. Miren Ibarguren y María Castro, como Julieta y Silvia, respectivamente, despliegan su talento para la comedia, y Álex Barahona es un cabal Tomás.