Irene Escolar y Silvia Abascal, en una escena de «La habitación luminosa»
Irene Escolar y Silvia Abascal, en una escena de «La habitación luminosa» - Ángel de Antonio

«Alma y cuerpo»: danza y poesía se dan la mano en el Teatro Español

El espectáculo gira en torno a los poemas de Santa Teresa, Emily Dickinson, Luis Cernuda y Charles Baudelaire

Carlota Ferrer dirige a Silvia Abascal, Irene Escolar, Jose Coronado, Helio Pedregal y los bailarines Olga Pericet, Carlos López y Paloma Díaz

MadridActualizado:

¿Qué tienen en común Santa Teresa de Jesús, Emily Dickinson, Charles Baudelaire o Luis Cernuda? Esta pregunta, que el recientemente destituido director del Teatro Español Juan Carlos Pérez de la Fuente se hizo hace más de un año en su despacho, es el motor de «Alma y cuerpo», un doble espectáculo en torno a las palabras de estos poetas que se estrena hoy en el Teatro Español. La idea de Pérez de la Fuente era llevar la danza al escenario del Español y fundirla con el teatro y la palabra; los nombres de los poetas, cada uno de ellos reverso uno del otro, fueron sugerencia de Luis Alberto de Cuenca. «La habitación luminosa», que se presenta hasta el próximo domingo, enfrenta la poesía de Santa Teresa (Irene Escolar) y Emily Dickinson (Silvia Abascal), con la participación de las bailarinas Olga Pericet (Muerte) y Paloma Díaz (Alma) y el músico Diego Garrido (Ángel). Luis Cernuda (Helio Pedregal) y Charles Baudelaire (Jose Coronado) son los protagonistas de «La hora oscura», en la que el bailarín Carlos López interpreta al deseo. Los dos títulos cuentan con dramaturgia de José Manuel Mora y dirección de Carlota Ferrer.

Santa Teresa y Emily Dickinson, dice José Manuel Mora, «restituyen un valor fundamental del ser humano como es la espiritualidad, conquistan un espacio interior valiosísimo»;por su parte, «La hora oscura» presenta «un combate en torno al deseo y el poder diabólico de la creación», librado por Cernuda y Baudelaire. «Es más un diálogo entre las voces, y no entre los textos», añade el dramaturgo. En todos ellos hay un nexo común, y es que, dice Mora, «encuentran en la reclusión su espacio de expresión;los cuatro se esconden para crear, pero lo hacen porque no tenían otro espacio».

Lectura compleja

Olga Pericet
Olga Pericet- Ángel de Antonio

Carlota Ferrer ha transformado lo que en principio iba a ser «una lectura dramatizada» en algo «más complejo, que busca conectar con la corriente subterránea que tiene la poesía y en la que hemos actuado con libertad para encontrar la humanidad.

Los diálogos entre Santa Teresa y Emily Dickinson y entre Luis Cernuda y Charles Baudelaire se desarrollan en un limbo, una especie de antesala de la muerte, en «una sensación de flotamiento y de espera», como la define Irene Escolar, para quien acercarse de este modo a Santa Teresa ha sido, confiesa, «el mayor reto que he vivido hasta ahora como actriz». Define a la mística como «una mujer llena de contrastes, poderosa, con una absoluta libertad de espíritu y una adelantada a su tiempo». Silvia Abascal conocía la poesía de Emily Dickinson pero profundizar en su vida le ha ayudado, dice, a comprender su poesía, «que hay que palpitar en este espectáculo».

«No va a dejar a nadie indiferente –cree Jose Coronado–;el público va a recibir las caricias o los puñetazos de los poemas;los actores y los bailarines trabajamos sin red en “Alma y cuerpo”; hay mucha improvisación y mucha espontaneidad».  Y este trabajo permite, según Helio Pedregal, «dar a los poetas una nueva oportunidad de decirnos quiénes son y lo que quieren, a través de la búsqueda de la verdad y del amor».

La danza es parte fundamental de este proyecto, y para ella se ha contado con dos figuras españolas de amplia trayectoria internacional: la bailaora Olga Pericet y el bailarín Carlos López, durante muchos años solista en el American Ballet Theatre (donde ahora es maestro). «Esta poesía me ha enganchado –dice la artista cordobesa–. Bailarla me ha descubierto el cielo; me daba miedo no tener detrás a mis cantaores y a mis guitarristas marcándome el ritmo, pero los poemas son el pulso que me mueve;además, la mística está en el punto justo de carne en que está el flamenco». Carlos López, que anteayer se enfrentó a su primer ensayo con Coronado y Pedregal, dice que bailar sin música siempre es complicado, «pero la inspiración para un bailarín llega, en este caso, del ímpetu, de la entonación, de la energía y de la intención de los actores».