Dylan, en Nueva York en una imagen de 1962 - REUTERS

La Universidad de Tulsa crea un archivo con 6.000 objetos de Bob Dylan

El músico ha grabado otro disco con clásicos de la era Sinatra y prepara una gira por Japón

Corresponsal en LondresActualizado:

A sus 74 años, Bob Dylan es por un lado un asunto académico, un clásico; y por otro, un artista activo que sigue girando y grabando. Dylan 2016, que en nada se parece al cantante airado que se convirtió en mito en los sesenta y setenta, volverá a la carretera el próximo mes. La llamada «Gira de nunca acabar» permanecerá todo el mes de abril en Japón, con nueve noches en una sala de Tokio. Además ha trascendido que ha celebrado una sesión de grabación en los estudios Capitol de Hollywood, nuevas clásicas de la era Sinatra, que podían ser la continuación de su aclamado disco de versiones del año pasado, «Shadows in the night».

Pero seguramente el Dylan que sigue importando más es aquel joven poeta que en el siglo pasado llevó a la canción a su edad adulta. La Universidad de Tulsa, en Oklahoma, ha anunciado que se ha hecho con un archivo de 6.000 objetos de Dylan, que recorren 55 años de carrera.

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c- ARCHIVO BOB DYLAN

Siempre se especuló con que Bob no tiraba nada, que había ido guardando libretas, notas, cartas, fotografías y películas desde su llegada al Greenwich Village como un vagabundo que se declaraba el heredero de Woody Guthrie. Parece que era cierto. Entre los recuerdos de Tulsa, por los que según «The New York Times» se han pagado entre 15 y 20 millones de dólares, figuran dos de los tres cuadernos que empleó para componer «Blood on the tracks», el disco de 1975 en el que contaba el doloroso final de su matrimonio con la exmodelo Sara, con la que había tenido cuatro hijos. «Las letras de aquel disco eran las conversaciones de mis padres en casa», ha contado Jakob Dylan, también músico.

Editor obsesivo de las letras de sus canciones

Telegrama de Peter Fonda y Dennis Hopper a Bob Dylan sobre el uso de la canción «It’s Alright, Ma (I’m Only Bleeding)» en la película «Easy Rider»
Telegrama de Peter Fonda y Dennis Hopper a Bob Dylan sobre el uso de la canción «It’s Alright, Ma (I’m Only Bleeding)» en la película «Easy Rider»- ARCHIVO BOB DYLAN

El archivo muestra también un largo metraje de películas, su correspondencia con el poeta beat Allen Ginsberg, amigo personal suyo; o curiosidades, como una nota de Barbra Streisand dándole las gracias por mandarle unas flores. Pero el mayor interés académico radica en que Dylan se revela como un editor obsesivo de las letras de sus canciones, que corrige una y otra vez. Es sorprendente que un tema como «Dignity», de 1989, que es una buena canción, pero tampoco un clásico memorable, le ocupa 40 páginas de cambios.

En el Museo de Tulsa, los recuerdos de Dylan compartirán espacio con los de su mentor, Guthrie, nacido en Oklahoma, y con piezas de arte de los indios norteamericanos. Rompiendo su hermetismo clásico, Dylan ha publicado un breve comunicado aprobatorio: «Estoy contento de que mis archivos, reunidos durante todos estos años, hayan encontrado finalmente un hogar y estén junto a los trabajos de Woody Guthrie y especialmente junto a todos esos valiosos artefactos de las naciones nativas de América. Para mí tiene mucho sentido y es un gran honor».

Manuscrito de «Chimes of Freedom», de 1964
Manuscrito de «Chimes of Freedom», de 1964- ARCHIVO BOB DYLAN

Los recuerdos dylanianos empiezan a ser una buena inversión. En 2014 se pagaron en una subasta dos millones de dólares por la letra manuscrita de «Like a Rolling Stone» y un año antes, un millón de dólares por la guitarra eléctrica que empuñó en 1965 en el festival de Newport, para anatema de la parroquia folk allí congregada. En realidad, sus notas sesenteras garabateadas se pagan mejor que los cuadros que pinta hoy en día, a la venta en una galería de Londres.