Poco antes de desaparecer en 2011, escribió un libro de poesía que bautizó con el nombre de «El corazón del cerdo»
Poco antes de desaparecer en 2011, escribió un libro de poesía que bautizó con el nombre de «El corazón del cerdo» - ABC
RAROS Y MALDITOS

Natti Nattramn, el delirante músico que se automutilaba para cantar metal

Era un compositor y cantante sueco que se autolesionaba con un cuchillo para lograr una voz estremecedora. Tras destrozar sus manos, las sustituyó por unos pies de cerdo. Golpeó a una niña de corta edad con un hacha en la cabeza

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La creación tiene raros caminos, pero ninguno como el elegido por Natti Nattramn, el cantante sueco que desapareció en 2011. Nadie sabe su verdadero nombre ni sus orígenes familiares y ni siquiera hay certeza sobre su edad, aunque se calcula que tiene más de 40 años. Sabemos que existe y que no es una leyenda porque hay algunas fotografías en las que se muestra con la cara tapada y lleno de vendas. Sólo hay constancia de que nació en la pequeña localidad de Markaryd en la región de Smäland.

Nattramn era escritor, compositor y miembro de una banda black metal llamada Silencer, de cuyas canciones era autor. Sacó al mercado a finales de los 90 un disco, titulado «Death-Pierce Me», en el que se automutiló durante la grabación. Lo hacía para lograr su peculiar tono de voz desgarrador que, según quienes le oyeron, evocaba el gemido de un animal al agonizar. Y para ello se cortaba en diferentes partes del cuerpo con un cuchillo mientras cantaba. Su arrebato llegó a tal extremo que se destrozó las manos, que sustituyó por pies de cerdo.

El creador sueco era una persona con rasgos esquizofrénicos, que tomaba medicamentos para combatir la depresión. A comienzos de la primera década de este siglo, fue internado en un hospital psiquiátrico en Vaxjö en el que permaneció al menos dos años a pesar de sus intentos de escapada.

Supuesta imagen de Nattram en 2016
Supuesta imagen de Nattram en 2016

Tras un largo silencio, reapareció en 2007 con un nuevo álbum llamado «Transformalin», con una música enigmática y misteriosa, rozando lo siniestro. Y poco antes de desaparecer, escribió un libro de poesía que bautizó con el nombre de «El corazón del cerdo» en el que incluía varias imágenes suyas. En un arrebato de violencia, Nattramn golpeó a una niña de seis años con un hacha. Sobrevivió porque el arma no llegó a tocar el cerebro por milímetros. El agresor huyó en una bicicleta, pero fue capturado por la Policía. Cuando estaba cercado, insultaba, escupía y amenazaba a los agentes que tuvieron que reducirlo por la fuerza. El juez dictaminó que estaba loco y decretó su internamiento en un centro de alta seguridad para enfermos mentales en el que permaneció varios años.

Nattramn hablaba en sus canciones de cortar la garganta a sus congéneres, de asesinar chiquillos y de acabar con el género humano mientras exaltaba el suicidio. En una de sus fugas del hospital de Vaxjö, dejó escrita una nota en la que decía: «voy a matar niñas y a ser tan famoso como Thomas Quick».

Hay una imagen no autentificada de Nattramn, tomada en el año 2016, en la que tiene un aspecto casi normal. Aparece retratado con una sonrisa inocente tras uno de los carteles en los que se mostraba automutilado. Pero nadie le ha visto ni existe evidencia de cómo se gana la vida. Dicen que se apellidaba Nilsson, pero nada es seguro sobre este personaje que aspiraba a ser un héroe del mal.