Jannis Kounellis durante un curso en la Fundación Botín, en Santander, en 2009
Jannis Kounellis durante un curso en la Fundación Botín, en Santander, en 2009 - DANIEL PEDRIZA

Muere a los 80 años Jannis Kounellis, maestro del arte povera

Pintor y escultor, anticonformista y revolucionario, de Kounellis se recordarán siempre algunas de sus instalaciones

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

Desde hoy el arte es más pobre. Jannis Kounellis, uno de los grandes padres-maestros del arte pobre, nacido en el Pireo en 1936 y afincado en Roma desde los 20 años, ha muerto en una clínica de la capital italiana. Pintor y escultor, Kounellis creó un lenguaje en continua búsqueda y evolución, creando obras provocadoras, inquietantes, que hicieron discutir y revolucionaron el mundo del arte italiano e internacional.

Estudió en la Academia de Bellas Artes de Roma y en 1960 realizó su primera exposición personal en la galería La Tartaruga. Se trataba de una serie pictórica de los «Alfabetos», constituida por letras, números, flechas y otros símbolos pintados al temple negro sobre tela blanca. Después Kounellis, anticonformista y revolucionario, se especializó en la combinación de materiales orgánicos e inorgánicos con la característica de la sencillez, encuadrándose en el arte pobre (arte povera, así llamada porque le dio vida desde Italia Germano Celant a finales de la década de 1960), que utilizaba materiales pobres y humildes como plantas, cuerdas, tierra, carbón, troncos…

Memorables instalaciones

Kounellis es recordado sobre todo por sus instalaciones en madera y cera, de plomo y tierra, de flores y bolsas de yute. En sus instalaciones combinó animales vivos y vigas de hierro. Fue autor de actuaciones e instalaciones memorables: Se recuerdan siempre sus caballos atados en la galería L’ Attico (1967) o la famosa puerta cerrada de San Benedetto del Tronto, un cúmulo de piedras en forma de puerta que simbolizaban el aislamiento del mundo exterior (con sucesivas y extraordinarias versiones en Roma, Londres y Colonia). Algunas de sus obras fueron grandes trozos de carne de vacuno colgados de ventanas, vigas o en puertas, que dieron la vuelta al mundo, incluyendo Barcelona en 1989.

Una de las instalaciones de Kounellis realizada con trozos de carne de vacuno
Una de las instalaciones de Kounellis realizada con trozos de carne de vacuno

Sufrió gran desilusión en la década de los 70 al ver que fracasaba la potencialidad innovadora del arte pobre, arrollado por las dinámicas comerciales. Pero Kounellis no solo fue arte pobre. En las décadas posteriores Kounellis reencontró su primitiva tendencia al énfasis monumental. Así, en el 2002 presentó su instalación de Caballos en la Whitechapel de Londres. Posteriormente en la Galería Nacional de Arte Moderna de Roma presentó un enorme laberinto formado por planchas de chapa colocando algunas de sus creaciones.

Kounellis participó por primera vez en la Bienale de Venecia en 1972. Célebres fueron también sus grandes exposiciones en Argentina (2000) y Uruguay (2001). Actualmente el Museo de la Escultura de Matera le dedica una instalación con 14 diseños. Es el enésimo y merecido homenaje a uno de los grandes maestros del arte povera.