Malcolm Young - ABC

Fallece a los 64 años Malcolm Young, cofundador y cerebro de AC/DC

El guitarrista, que sufría demencia senil, abandonó el grupo hace tres años

SidneyActualizado:

Los focos siempre fueron para las carreras enloquecidas y el uniforme de escolar de su hermano Angus o para las inacabables discusiones sobre si la voz felina de Bon Scott o la de grajo mareado de Brian Johnson, pero si AC/DC trascendieron el blues acorazado y la gresca de pub fue, en parte, gracias a la pericia y la determinación de Malcolm Young, el discreto arquitecto de ese sonido cortante y afilado que convirtió a los australianos en iconos del rock.

El fue, en efecto, el cerebro en la sombra de una banda de la que, en una perversa ironía del destino, se empezó a despedir en 2010 cuando sus compañeros se dieron cuenta de que se le olvidaban las partes de guitarra que él mismo había trazado con tiralíneas. En 2014 se confirmó que Malcolm sufría demencia senil y ayer, tres años después de abandonar AC/DC de manera oficial, falleció en Sydney (Australia) a los 64 años, tal y como anunció la banda en un comunicado.

Nacido en Glasgow en 1953, Malcolm Young emigró en Australia en 1963 junto a sus padres y sus siete hermanos y apenas una década después ya había puesto en marcha esa apisonadora de electricidad y ritmo que acabaría siendo AC/DC. Él fue, de hecho, quien reclutó a su hermano Angus, con quien rivalizaba en casa por ver quien arma más jaleo en su habitación -«me asombró cuando me pidió que fuera a un ensayo y tocara», recordaba el guitarrista en una entrevista-, y también quien inventó esos característicos vacíos entre guitarrazo y guitarrazo, suspiros de electricidad conteniendo el aliento, que marcarían el sonido de discos como «High Voltage», «Let There Be Rock» o«Back In Black».

Compositor y letrista enamorado de Chuck Berry y John Lennon, sólo por haber esculpido en granito el riff de «Highway To Hell» ya merecería respeto eterno, pero no acaba ahí la cosa, ya que su firma puede rastrearse en casi todos los clásicos de la banda, de «For those about to rock (we salute you)» a «Hell Bells». Algo normal teniendo en cuenta que suya fue la idea de volver a «tocar rock and roll como es debido», máxima que llevó hasta sus últimas consecuencias en trabajos como «Powerage» y «Highway To Hell». También en los momentos más amargos del grupo fue el encargado de tirar del carro: sobre él recayó la responsabilidad de llamar a los padres de Bon Scott, primer cantante de la banda, para decirles que su hijo había muerto, y suya fue la decisión final de buscar un nuevo cantante para seguir adelante con AC/DC.