Marta Sánchez emociona en el Teatro de la Zarzuela al cantar el himno de España... con su propia letra

La exvocalista de Olé Olé despertó el entusiasmo entre el público al final de su actuación

MADRIDActualizado:

La cantante Marta Sánchez cerró este sábado su concierto en el teatro de La Zarzuela con una emotiva versión del himno de España, al que ella misma ha puesto letra. Con este gesto de amor a su país, que despertó el entusiasmo entre el público, la ecantante de Olé Olé concluyó su actuación, con el que celebraba sus treinta años de trayectoria musical.

[El himno de España desata la euforia en las discotecas de Madrid]

Para Sánchez era ayer un día espacial, porque celebraba sus 30 años de carrera y por el escenario donde lo hacía. El teatro de la Zarzuela tiene para la cantante un aroma familiar y hogareño. En su escenario cantaron a menudo su padre, el barítono Antonio Campó, y su padrino, el ilustre tenor Alfredo Kraus. Pisar esas mismas tablas era ahora, para ella, un reto extraordinario, además de «un momento muy especial», como confesaba este viernes en una entrevista de Julio Bravo para ABC: «En este teatro es donde mi padre recibió más aplausos, por eso es tan significativo para mí estar aquí. Me resultará muy difícil no emocionarme».

La idea de llevar a Sánchez a un escenario reservado habitualmente para cantantes líricos fue de Daniel Blanco. «Ella es una artista de referencia, la artista más importante del pop... Este recital es oportuno porque este teatro tiene las puertas, las ventanas y los oídos abiertos, y quiere ser el hogar de la música popular; es decir, de la música que pertenece a la calle», explicaba el director de la Zarzuela, donde Sánchez terminó su concierto con el mencionado himno de España.

Particularidad

Marta Sánchez repasó las tres décadas de su carrera, que arrancó en el grupo Olé Olé cuando tenía 19 años. Y lo hizo con el único acompañamiento de un piano, el de Iván «Melón» Lewis, y los coros de Cristina López Biedma y Yolanda Cuesta Molina.

«Le he dado la vuelta como un calcetín a mis canciones -expresaba gráficamente la cantante-. Hay temas que han pasado de ser un primo cercano al que visito todos los días a ser mi amor platónico». Es un reto, continúaba, que le ha exigido mucho. «Me he preparado mucho para el conicerto. Y he sentido matices y formas en mi voz que yo desconocía hasta ahora».

Asegura que ha disfrutado mucho cambiando sus canciones y creando las versiones. «También he perdido muchas horas de sueño; me despertaba a las cinco de la mañana obsesionada, la cabeza no me paraba de dar vueltas». Y, por último, una previsión: «Presiento que como me sienta cómoda con este formato, no me véis más con lentejuelas».