Chris Martin, durante el concierto que Coldplay ofreció en Barcelona en mayo de 2016
Chris Martin, durante el concierto que Coldplay ofreció en Barcelona en mayo de 2016 - ORIOL CAMPUZANO

Los jóvenes, la gran esperanza de los conciertos de música en España

El 50% de los asistentes a espectáculos de música en vivo son estudiantes

MADRIDActualizado:

No es ningún secreto que escuchar música es la actividad cultural más extendida en estos momentos. Plataformas como Spotify o Youtube tienen mucha culpa de ello. Si hace poco más de diez años el melómano tenía que rascarse el bolsillo para difrutar del último gran éxito de su banda favorita, ahora tan solo necesita un «smartphone» y conexión a internet. Fácil y barato. Pero la cosa no queda aquí: a día de hoy, incluso cuando hace falta pagar entrada para asistir a un espectáculo de música en directo, el público español –especialmente el joven– responde.

Así lo demuestra el exhaustivo informe del Ministerio de Cultura destinado a combatir la reventa ilegal de entradas, realizado cuando todavía estaba dirigido por Méndez de Vigo y del que ABC ya se hizo eco en exclusiva. Según este documento, los melómanos con edades entre los 15 y los 19 años son los que muestran más interés por ir a conciertos; tanto que el 50% de asistentes a este tipo de eventos son estudiantes.

Si los adolescentes fueron claves para el éxito de grupos como los Beatles o los Rolling Stones hace medio siglo, no es menos cierto que para lograr un hueco en el mundo de la música a día de hoy sigue siendo importantísimo contar con su apoyo. Ahí están los ejemplos de Justin Bieber, One Direction o Miley Cyrus. Todos con una guardia pretoriana de jovencísimos fans. Todos iconos de la música actual. El que las cifras de asistencia a conciertos de música popular mejoraran ostensiblemente en 2016 después de varios años de caída libre (se pasó de los 23.029.426 espectadores de 2013 a 22.050.267 en 2015, subiendo hasta los 22.273.727 en 2016) es, en gran parte, culpa de los más jóvenes.

Los viejos rokeros nunca mueren

Si el informe del ministerio deja claro que los jóvenes son claves para la industria músical, también evidencia que hay grupos que, por muchos años que pasen, siguen levantando pasiones como el primer día. Ese es el caso, por ejemplo, de Bruce Springsteen. En los tres conciertos que dio en España en 2016, el «Boss» alcanzó ni más ni menos que los 160.000 espectadores. Una cifra superior a la obtenida por Alejandro Sanz, que contó con 155.400 fans en las 17 actuaciones en vivo que realizó durante aquel año.

Y es que a pesar de que las giras de bandas españolas cuentan con mayor afluencia de público, esto es posible gracias a la cantidad de actuaciones que realizan en España . Por ejemplo, el artista nacional que más espectadores tuvo en sus directos en 2016 fue Manuel Carrasco. El cantante andaluz logró congregar a unas 282.000 personas; sin embargo, para alcanzar esa cifra realizó 48 conciertos a lo largo del año. Por su parte el grupo de rock australiano AC/DC, con tan solo una cita en el estado Vicente Calderón, alcanzó los 62.000 espectadores.

Otro de los clásicos que triunfó en España en 2016 fue Silvio Rodríguez. El cantautor fue el quinto músico extranjero con más público en sus conciertos (50.000 asistentes repartidos en 9 fechas).

Reventa

La gran capacidad de concentración de las grandes estrellas internacionales de la música favorece la reventa. Como explica el informe del ministerio, son muy pocas las entradas para este tipo de actuaciones que salen a la venta y, además, su lanzamiento tiene lugar varios meses antes de la actuación. Esta cincunstancia provoca que «la reventa se presente como una posible vía de dar salida a este tipo de entradas en los supuestos en los que el adquiriente no pueda asistir».

El grupo británico Coldplay, por ejemplo, sacó a la venta las localidades para sus dos actuaciones de 2016 en España el 27 de noviembre del año anterior. Sin embargo, el primer concierto de la gira no tuvo lugar hasta seis meses después, el 26 de mayo.

Por otro lado, los grupos españoles suelen sacar sus entradas a penas dos meses antes de que tenga lugar la actuación. Estopa, que contó con 190.000 espectadores durante su gira de 2016, puso sus pases a la venta el 8 de marzo de ese mismo año, poco más de un mes antes de que tuviese lugar su primer directo, el 30 de abril.

Con el fin de dar solución a este problema, y como ha informado ABC, desde el anterior Ministerio de Cultura se habían preparado una serie de medidas que tengan rango de ley (como prohibir la reventa habitual o aumentar el uso de entradas nominativas). Queda por ver cuál será la actitud del nuevo gobierno de Pedro Sánchez ante este problema.