Jack DeJohnette
Jack DeJohnette - ABC

Jack DeJohnette: «En música hay que arriesgar siempre»

El músico norteamericano inaugura la segunda edición del festival LaborArte, en el centro cultural madrileño Conde Duque

MADRIDActualizado:

Entre los bateristas que le influyeron, Max Roach y Elvin Jones sobre todo, Jack DeJohnette marca distancia como acompañante de los mejores jazzistas. Keith Jarrett cuenta con él, en su trío, desde 1983, pero en el desván de un historial que, como el suyo, ya es dilatado, también están presentes los nombres de Jackie McLean, Miles Davis o Charles Lloyd. Ahora presenta «Return», un disco para piano solo.

Acerca del riesgo que representa que sea su primer proyecto grabado en esta formulación instrumental, Jack DeJohnette declara: «En música, siempre es preciso experimentar, probar nuevas vías de expresión, arriesgar». Y, aún añade: «"Return" es mi primer proyecto para piano solo. Había tocado, por supuesto, el piano antes, pero, en solitario, jamás. Me he ayudado también de un par de teclados y la verdad es que la experiencia ha resultado altamente estimulante, todo un desafío musical».

—En cualquier caso, el piano fue su primer instrumento.

—Es cierto. Comencé a tocar el piano cuando tenía cinco años de edad. Fue en la adolescencia cuando la batería se interpuso en el camino. Me sedujo la cantidad de posibilidades rítmicas que encontraba en ella. No obstante, mi juventud transcurrió alternando ambos instrumentos por igual, piano y batería, hasta que, finalmente, me decidí por las percusiones.

—¿Qué impresión le produjo su trabajo con el pianista Chano Domínguez y el cantaor de flamenco Blas Córdoba?

—Chano y Blas han sabido trasladar al jazz el flamenco con el que crecieron, y lo que hacen es único. Esa es una de las cualidades importantes del jazz; saber envolver cualquier música que encuentra a su paso. Volviendo a Chano y a Blas, decir que ambos tienen carreras bien sólidas y son unos maravillosos seres humanos.

—De Jackie McLean a Charles Lloyd; de Miles Davis a Gateway, a Keith Jarrett en cuyo trío lleva más de treinta años. Usted es un músico siempre en transformación. ¿Los cambios son imprescindibles cuando se crea?

—Por supuesto. Y cuando se vive también. Las experiencias responden a momentos concretos en el tiempo. Estos trabajos se produjeron en el momento que tenían que producirse. Algunos de estos personajes con los que estuve cambiaron el sentido de la música, y, con posterioridad, de forma muy acertada, sus hallazgos han sido calificados como históricos. Al igual que entonces, sigo esforzándome continuamente para mejorar.