Incombustible Elton John en Barcelona

La experiencia y el talento del cantante se aúnan en un sobrio y elegante concierto

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Sir Elton John subió al Palau Sant Jordi de Montjuic con su banda y con su piano de cola desde donde ofrecieron un concierto sobrio y elegante que encandiló desde el minuto uno a sus fans.

Eligió «The bitch is back» para romper el hielo y lo endulzó con un «Hola: Buenas Noches Barcelona». El Sant Jordi es muy grande y en estas fechas puede ser gélido pero no fue así sino todo lo contrario. El formato que incluye sillas en la pista nos recuerda la gran afluencia de público veterano dispuesto a pagar una buena entrada para estar cerca de su ídolo sin cansarse las piernas y su condición de pianista también ayuda al incombustible Elton John que lleva tiempo amenazando con que se va a retirar.

Los greats hits le acompañan allá donde vaya. Y ya van treinta discos de los que se pueden extraer tantas maravillas como quiera. Desde «Rocket man» que inundó literalmente el Sant Jordi, «Daniel» y «I guess that’s why they call it the blues». Sin olvidar «Your song» que deja a la gente sin respiración. Todas ellas aderezadas con un baño de linternas espontáneas fruto de las aplicaciones de los móviles; atrás quedan los innumerables quemazos con los mecheros.

Su gira «Wonderful crazy night tour» es una excusa para volver a ver sus fieles y confirmar que están ahí. A ellos les debe todo y por eso no puede dejar de ofrecerles sus grandes éxitos. Los afortunados de las primeras filas no se conformaron con cercanía y prefirieron acompañar al Elton a pie de escenario.

Elgenio del piano domina a la perfección el timing de sus canciones y las alarga a gusto del consumidor. También sabe cuándo levantarse a saludar, presentar a sus músicos y ofrecer al público la posibilidad de tararear sus éxitos. La experiencia y el talento se dan la mano en un show difícil de superar. Sus parlamentos fueron pocos pero acertados. Tuvo el detalle de recordar el sangriento atentado de las Ramblas: «En los últimos años hay tantas muertes que no lo puedo soportar. Quiero que mis hijos crezcan en un mundo más tolerante que éste en el que vivimos». Estas palabras pusieron al público en pie al son de un solo de piano imposible de resumir en palabras.

La gente se retiró con ganas de más piano y de más hits de Elton John.