Vista aérea del recinto donde se ha celebrado el festival Utopía
Vista aérea del recinto donde se ha celebrado el festival Utopía - SANTIAGO LOZANO CLEMENTE

Festival UtopíaDavid Guetta y Armin van Buuren devuelven a Madrid al olimpo de la música electrónica

La primera edición de este ambicioso proyecto se ha celebrado este fin de semana en la Ciudad Universitaria de la capital y ha contado con cerca de 40.000 asistentes

MadridActualizado:

Prometía y no defraudó. La primera edición del festival Utopía, celebrada este fin de semana en los aledaños de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, ha sido todo un éxito. Algo más de 19.000 personas, cada día, convirtieron los jardines de Ciudad Universitaria en una «macropista» de baile, y disfrutaron durante horas del ritmo que marcaban los «disc jockeys». La sensación general, y por lo que se comentaba en los corrillos de asistentes, es que el festival ha conseguido superar las expectativas y ha llegado para quedarse y recuperar la maltrecha salud de la música electrónica en Madrid.

No es de extrañar teniendo en cuenta el ambicioso cartel que presentaron los organizadores. Encabezado por el francés David Guetta, uno de los pinchadiscos con más adeptos en el mundo de la música electrónica, y con nombres de la talla de Alesso, Armin van Buuren o Rudimental entre otros, el frenesí fue en aumento según avanzaba la jornada y Utopía fue de todo menos utópico. Por los dos escenarios del festival, Vulcano y Waterfall, han pasado 40 de los mejores artistas de música electrónica que han hecho realidad los sueños festivaleros de las 40.000 personas que han disfrutado de esta primera edición de Utopía.

Así lució Utopía durante la actuación de David Guetta
Así lució Utopía durante la actuación de David Guetta- SANTIAGO LOZANO CLEMENTE

La actuación de Guetta el sábado por la noche provocó los delirios de los asistentes. El francés puede ser tildado de comercial y los expertos pueden criticar su manera de pinchar. Sin embargo, es indudable su capacidad para conectar con el público. Durante los 90 minutos que duró su set, se pudieron escuchar canciones como «Titanium» o la nueva «This one´s for you» y el francés saltó y bailó casi tanto las miles de personabas que tenía delante y que entraron en éxtasis cuando tronó su archiconocido «Sexy Bitch». Los juegos de luces del escenario, el confeti y las serpentinas acompañaron una actuación tan memorable que, para muchos de los asistentes, justificó el precio de la entrada a Utopía.

Pero cuando parecía imposible escuchar algo mejor sobre el escenario, llegó el turno de Alesso. Los organizadores consiguieron anotarse un tanto a su favor dejando al sueco para el cierre de la primera jornada. Una hora y media de música electrónica para los más puristas, pues si Guetta encandila con su estilo comercial, Alesso lo hace con la calidad de sus mezclas y su estilo más duro. Aún así, también incluyo temas más «light» en su actuación con los que se ganó el beneplácito del auditorio. Si hubiera puerta grande en Utopía, el sábado por la noche ambos artistas hubieran salido por ella con las manos en alto, como mantuvieron al público durante sus actuaciones.

Si el sábado fue espectacular, el domingo más de lo mismo. Con todo el mundo deseando que llegaran las diez de la noche para disfrutar de Armin van Bureen, Rudimental se coló en la fiesta y ofreció un concierto apoteósico. La banda británica realizó varias interpretaciones en directo, trompeta eléctrica incluida, y versionó varios clásicos, como «Jump Around», que sirvieron de efecto llamada para que los que esperaban a van Bureen se decidiesen a entrar a bailar unas horas antes. Rudimental llenó el césped de la complutense y con su mezcla de estilos rap, drum&bass o soul, animó al público de Utopía al que impregnó de un ambiente espectacular. El final de su interpretación será recordado durante mucho tiempo por los amantes de los festivales, pues el cielo de Madrid se tiñó con los colores del arcoíris mientras en el suelo el público levantaba sus manos dibujando corazones.

Un momento de la actuación de Armin van Buuren
Un momento de la actuación de Armin van Buuren- SANTIAGO LOZANO CLEMENTE

Así, con los motores calientes y un ambiente pletórico se llegó al plato principal: Armin van Bureen. Aunque sólo con escuchar su nombre las piernas son conscientes de lo que les viene por delante, hay que reconocer que en Utopía lo tuvo algo fácil. Entre él y Rudimental se coló el set de Nicky Romero, que estuvo más comercial de la cuenta aunque regaló otro de los momentazos del festival cuando hizo sonar «Warriors». Nada más entrar en el escenario, Van Bureen, que ostenta el récord de cinco galardones como mejor dj del mundo, rompió con sus sonidos progresivos y ese estilo trance algo más duro que le caracteriza. El holandés regaló al público de Utopía un final de ensueño que el dúo W&W se encargó de culminar, aunque mucha gente se marchó con el buen de sabor de boca que dejó van Bureen.

Una de las claves del éxito de Utopía ha sido la gran labor de la organización. No sólo por el cartel, que también, sino por esos pequeños detalles que marcan las diferencias. El espectáculo de luces que acompañó las actuaciones fue sublime; la ubicación de las barras permitió crear un gran espacio en el que bailar y que los asistentes no tuvieran que esperar largar colas para obtener sus bebidas, además de disponer de espacios donde descansar y refrescarse; y el trabajo del personal de seguridad hizo que no hubiera ningún incidente durante el desarrollo de Utopía. Un festival que devuelve a Madrid a la vanguardia mundial de la música electrónica.