Clarke y Lemmy, durante una actuación de Motörhead en 1978
Clarke y Lemmy, durante una actuación de Motörhead en 1978 - ABC

Fallece el guitarrista Eddie Clarke, último superviviente de los Motörhead clásicos

El guitarrista, apodado como «Fast Eddie», militó en la banda entre 1976 y 1982, el periodo de máximo esplendor de los de Lemmy Kilmister

BARCELONAActualizado:

Dos años después de las muertes de Lemmy Kilmister y Phil Taylor, Motörhead, el trío que forjó con brazo de hierro el concepto de power trio y le aplicó una descarga eléctrica de un trillón de voltios al rock and roll, ha dejado de existir oficialmente. O, por lo menos, ha desaparecido su encarnación original, la misma que entre 1976 y 1982 roció con gasolina y speed las páginas del hard-rock y firmó discos de impacto como «Overkill» o «Ace Of Spades».

En realidad, la banda quedó vista para sentencia cuando el todopoderoso Lemmy pasó a mejor vida en diciembre de 2016 y se llevó todo el carisma del trío británico a la tumba, pero la muerte, este jueves, del guitarrista Eddie Clarke, muy convenientemente apodado como «Fast Eddie», cierra definitivamente uno de los capítulos más ruidosos y volcánicos del rock.

Nacido en la localidad británica de Twickenham, al suroeste de Londres, en 1950, Edward Allan Clarke empezó a tocar de adolescente en bandas locales y no dio el salto profesional hasta 1973, cuando se unió a la banda de Curtis Knight, un trasunto de Jimmy Hendrix que había viajado de Estados Unidos a Inglaterra en busca de fortuna, de para grabar «The Second Coming». Con algunos de los músicos de aquella banda formó Blue Goose, banda de existencia fugaz que dio paso a Continous Performance, formación que acabó separándose apenas un año después ante la imposibilidad de obtener un contrato.

En 1976, «Fast Eddie» se había semiretirado y estaba a punto de arrojar la toalla cuando Phil Taylor y Lemmy le echaron el lazo para acompañar al guitarrista Larry Wallis, quien abandonó la banda después de uno de los primeros ensayos junto a Clarke. Así, con parte de los músicos que habían grabado «Motörhead» fuera de juego, nacía el auténtico mito y Lemmy empezaba a esculpir en granito la leyenda del power trio por antonomasia.

Con esta formación y la explosiva guitarra de Clarke escupiendo fuego y metralla desde el flanco derecho del escenario, la banda firmaría algunos de sus mayores hitos, despachando discos clásicos como «Overkill», «Bomber» y «Ace Of Spades» y firmando actuaciones de impacto como la que recoge el descomunal directo «No Sleep 'Til Hammersmith». Además de guardarle las espaldas a Lemmy, Clarke también dejó su sello y su firma en canciones como «Ace of Spades», «Iron Fist» o «Stone Dead Forever».

Fue precisamente la grabación de «Iron Fist», su último trabajo como guitarrista de Motörhead, la que acabó desencadenando su salida de la banda: las relaciones con Lemmy habían empezado a deteriorarse y el resultado del disco, que no acabó de cumplir las expectativas de Clarke, le llevaron a abandonar el trío y crear junto a Pete Way, bajista de UFO, una nueva banda: Fastway. Un puñado de discos y otra ruptura después, Clarke decidió probar fortuna en solitario en 1994 con «It Ain't Over Till It's Over», álbum que supuso su reencuentro con Lemmy (suya es la coautoría de «Laugh At The Devil»).

No sería hasta casi una década después, sin embargo, cuando Clarke volvió tocar con Motörhead coincidiendo con la celebración del XXV aniversario de la banda en el Brixton Academy de Londres. «Ahora Lem y Philthy pueden tocar otra vez con Eddie, y si escuchas cuidadosamente estoy seguro de que los escucharás», ha escrito a modo de despedida Mikkey Dee, último batería de la banda, después de que Clarke, de 67 años, falleciese en el hospital en el que estaba siendo tratado de neumonía.