Daniel Barenboim, en Madrid - Maya Balanyá

Daniel Barenboim: «Internet y las redes sociales hacen que se confunda información con educación»

El director de orquesta y pianista comienza en España una gira dedicada a la obra de Claude Debussy

MadridActualizado:

Daniel Barenboim no muda el rostro; da igual si le preguntan por Debussy -el compositor que le ha traído en esta ocasión a España-, por la educación de los jóvenes, por la situación en Cataluña o por la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital israelí. Impasible, se toma unos segundos para meditar y elabora su respuesta, siempre razonada y siempre interesante.

Cataluña (por cercanía y actualidad) en primer lugar: «No tengo suficiente conocimiento como para expresar una opinión -se excusó el director y pianista-. No estoy evadiendo la pregunta. Hay una tendencia en muchos lugares, con pequeñas llamas de voluntad de independencia. Es cuestión de tiempo que se llegue a eso: Escocia, Córcega, el Tirol... Es algo que está en el aire. No puedo expresar una opinión sobre Cataluña; lo único que veo es que fue un desastre cómo se manejó todo, hubo una violencia innecesaria».

«El mundo siente aún una responsabilidad moral por los crímenes nazis contra los judíos, pero este sentimiento, necesario, no quiere decir que haya que estar de acuerdo con todas las decisiones del Gobierno israelí»

En el ámbito político, es imposible hablar con Daniel Barenboim sin aludir a Israel. ¿Qué opina de la decisión de Donald Trump de reconocer a Jerusalén como la capital de aquel país? «Todos los presidentes de Estados Unidos han hablado de este cambio, pero siempre en futuro; queda ver si Trump lo hace. De todos modos la reacción del mundo es comprensible y justa; parte de Jerusalén ha de ser la capital del Estado Palestino». Y argumentó sus ideas. «Yo soy judío y vivo en Alemania porque creo que los alemanes ya rindieron cuentas con su pasado. El mundo siente aún una responsabilidad moral por los crímenes nazis contra los judíos, pero este sentimiento, necesario, no quiere decir que haya que estar de acuerdo con todas las decisiones del Gobierno israelí, muchas de las cuales van en contra de siglos y siglos de humanismo. ¿Cómo puede estar ocupando otro país desde hace diez años? Por eso entiendo la reacción del mundo al anuncio de Trump».

Se le preguntó también por los casos de abusos sexuales en el mundo de la música. «Es importante luchar contra ciertas injusticias como el abuso; simplemente hay que cerciorarse de la honestidad de quienes denuncian».

«Debussy tiene una gran importancia histórica. Hay autores que escribieron música de gran belleza y gran expresión que no tuvieron ninguna influencia sobre el desarrollo y el rumbo de la música»

El domingo pasado, Daniel Barenboim arrancó en Oviedo una gira de conciertos dedicados a la obra pianística de Claude Debussy, de cuya muerte se conmemora este año el centenario. Tras Madrid, el lunes, tocará en Barcelona el jueves. También ha grabado tres de sus obras, que junto con los «Prèludes» que registró hace años componen su nuevo disco, editado por Deutsche Grammophon. Del compositor dijo que «tiene una gran importancia histórica. Hay autores que escribieron música de gran belleza y gran expresión que no tuvieron ninguna influencia sobre el desarrollo y el rumbo de la música, por ejemplo Mendelssohn. Seríamos mucho más pobres sin sus obras, pero si él no hubiera pasado por esta tierra la música se hubiera desarrollado igual. Y hay compositores menos perfectos, como Berlioz, que tienen una gran influencia. Debussy está entre estos últimos, como lo están Bach, Beethoven, Wagner, Stravinski y Schoenberg... Mozart no; en muchos sentidos es el mayor compositor de todos los tiempos, pero históricamente no».

La razón para esta relevancia histórica está, según Barenboim, «en su lenguaje armónico y la totalmente inesperado cambio de velocidad de la dinámica. En él es una cuestión esencial; eso es lo que le da a su música otro color... además, naturalmente, del hecho de ser francés. El idioma que hablan los compositores también influye en la música que escriben. Lo más interesante de Debussy no es de dónde viene, sino hacia dónde va».

«Hoy en día una persona puede ser considerada culta sin tener el más mínimo contacto con la música»

En el concierto que ofreció el lunes en el Auditorio Nacional, se le comentó, hubo muchos jóvenes. Daniel Barenboim es tajante a la hora de señalar la receta para conseguir que los jóvenes se interesen por la música. «La educación musical en las escuelas. ¿Por qué van a ir los chavales a escuchar música si no saben lo que es? Hoy en día una persona puede ser considerada culta sin tener el más mínimo contacto con la música; en los años cincuenta, a alguien que le gustaba Stravinski le gustaba Picasso, al que le gustaba Schoenberg le gustaba Klee... Había relación entre las artes. Hoy en día no».

Sin embargo, cree el director y pianista que decir que «la educación musical es cara es pura demagogia. Hace poco se hizo un estudio en la Universidad de Los Ángeles tras un experimento con niños. Unos eran de colegios normales; otros tenían además uno o dos años de educación musical; y un tercer grupo practicaba también fútbol. El efecto sobre el desarrollo del cerebro era máximo en los que estudiaron música; es imprescindible para el cerebro de un niño. El terrorismo sería otro si hubiera educación; la educación es lo que nos lleva al pensamiento. Y el problema del mundo actual es que no hay pensamiento. Sin él, el ser humano es una mezcla de extrema inteligencia y estupidez al mismo tiempo».

Una cosa llevó a la otra, y Daniel Barenboim se refirió a Internet y las redes sociales. «Hacen que se confunda información con educación; ya nadie se fija en nada, y la capacidad de concentración es una décima de lo que era antes. Es necesario aprender a pensar. Pero hoy en día te puedes comprar 400.000 likes para Instagram... Porque se consideran los likes como un mérito... Yo no soy de los que dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero ser joven no es un valor en sí mismo».