José Menese (i) y Antonio Carrión (d), en septiembre de 2015
José Menese (i) y Antonio Carrión (d), en septiembre de 2015 - Juan Flores

Cinco momentos clave en la vida de José Menese, uno de los mejores cantaores no gitanos de la historia

Le marcaron su devoción por Antonio Mairena, su concierto en el Olympia de París, o la amistad que mantuvo con el pintor y poeta Francisco Moreno Galván, autor de buena parte de las letras que interpretó

MadridActualizado:

Se fue José Menese y con él buena parte del flamenco de la Transición. Era hijo de un zapatero, pero se las ingenió para llevar su música donde ningún español lo había hecho nunca. Estas serían cinco pinceladas de una trayectoria ejemplar, duradera, la vida de un cantaor que hizo afición flamenca donde nadie lo esperaba.

Devoción por Antonio Mairena

La mayoría de la gente se inicia en sus aficiones por mímesis, por pura imitación. El primer roce de José Menese con el flamenco llegó seguramente por unos acordes de Antonio Mairena, que era sevillano como él. Cuentan que Menese lo vio por primera vez con 16 años, cuando recorrió en moto la distancia que separa La Puebla de Cazalla y Sevilla para uno de sus primeros recitales.

Divulgador del flamenco

Página del 17 de junio de 2016
Página del 17 de junio de 2016

Cuando terminen todos los homenajes, muchos recordarán a José Menese Scott como el gran cantaor no gitano. Dirán de Menese que fue la voz que movió el flamenco a otros estratos sociales, porque no era un cantaor al uso. Se afilió al Partido Comunista y conoció al pintor y poeta Francisco Moreno Galván. Ese quizá fue el punto de inflexión de su carrera musical. Moreno Galván fue amigo, inspiración, productor y pluma de sus letras más celebradas. Versos que hablaban de desigualdad, de una Andalucía pobre con respecto al resto del país.

Primer español en el Olympia

Como escribió una vez Alberto García Reyes, la suya era una voz nueva en un tiempo viejo. Una España preconstitucional que necesitó de las artes y los deportes para dejar atrás el blanco y negro. Con 25 años ya aparecía su nombre en la Enciclopedia Larousse y con 31 se convirtió en el primer español en actuar en el Teatro Olympia de París. El tiró abajo la puerta de un recinto por el que luego pasaron: Camarón de la Isla, Julio Iglesias, Mari Trini o Joan Manuel Serrat.

Un amigo pintor

No se entiende el arte de Menese sin la influencia de Francisco Moreno Galván, pintor y poeta. A él le dedico Menese su antepenúltimo disco, publicado en el año 2000 y titulado «A Francisco».

Entrevista de Menese por su disco dedicado a Francisco Moreno Galván
Entrevista de Menese por su disco dedicado a Francisco Moreno Galván- ABC

«En mi carrera artística siempre ha primado la senda del cante grande, algo en lo que me inició Francisco Moreno desde que era un chaval», dijo a este periódico en el año 2000. «Todo lo que he grabado en mi vida, con treinta y ocho años de profesional, llevaba textos de Francisco. Y en esta ocasión no iba a ser de otra forma. Es un homenaje a mi maestro, mi mentor, mi compañero, Francisco Moreno Galván, poeta, arquitecto... Éramos del mismo pueblo, la Puebla de Cazalla. La gente me lo pedía por la calle. Por todo lo que hizo por mí y por mi pueblo».

Activo hasta el final

Aunque su último disco publicado data del año 2005, José Menese era un habitual de festivales flamencos. Tituló ese último trabajo «A mis soledades voy, de mis soledades vengo», pero no dejó de cantar. El pasado 9 de julio aparecía como cabeza de cartel en la XLVIII Reunión de Cante Jondo, que se programó precisamente en La Puebla de Cazalla, el pueblo donde nació.