los raperos Kollegah y Farid Bang
los raperos Kollegah y Farid Bang - Afp

Alemania elimina sus premios musicales más importantes por premiar un disco antisemita

El revuelo generado por el premio Echo a los raperos Kollegah y Farid Bang ha obligado a la industria discográfica alemana a retirar esos reconocimientos

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

A la misma hora en que miles de alemanes se concentraban ante las sedes de asociaciones judías en numerosas ciudades alemanas en protesta por los crecientes ataques antisemitas, el consejo directivo de la Asociación de la Industria Musical Alemania hacía público un comunicado en el que anunciaba la retirada del último premio Echo a los raperos Kollegah y Farid Bang. «No deseamos que el premio se convierta en una plataforma para el antisemitismo, el sexismo, la homofobia y la relativización de la violencia», decía el texto, con el que espera poner fin a la polémica.

El escándalo en torno a la concesión del premio Echo, el más importante de la industria musical alemana, surgió este año por el contenido de algunos de los temas del álbum premiado, cuyos raps incluyen frases despectivas o incluso agresivas con los judíos, lo que ha levantado una considerable ola de protestas.

Repulsa

El último gesto notable ha sido la del director de orquesta argentino-israelí Daniel Barenboim (también tiene la nacionalidad española), que esta misma semana decidió junto con los integrantes de la Orquesta de la Staatsoper de Berlín y la West-Eastern Divan Orchestra, en la que participan músicos israelíes y árabes, devolver a la Asociación su propio premio Echo como señal de repulsa.

Antes de Barenboim, otros premiados ya habían anunciado la devolución de sus galardones, entre ellos Klaus Voormann, que diseñó la carátula del emblemático álbum «Revolver», de The Beatles, y que había recibido un Echo a toda su trayectoria, así como los directores de orquesta Mariss Jansons y Christian Thielemann, el pianista Igor Levit y el Notos Quartett.

En el álbum de Kollegah y Farid Bang «Jung, brutal, gutaussehend 3» («Joven, bestial y atractivo 3»), aparecen dos pasajes considerados antisemitas que dicen «mi cuerpo está tan definido como el de un interno de Auschwitz» y «Haz otra vez un Holocausto, ven con el (cóctel) molotov».

Daniel Barenboim
Daniel Barenboim- Efe

La indignación en Alemania fue todavía mayor porque la concesión del galardón tuvo lugar el pasado 12 de abril, coincidiendo con el día en que en Israel se recordaba a los seis millones de judíos asesinados durante el Holocausto.

Ventas de discos

La concesión de los premios Echo en la mayoría de las categorías se lleva a cabo en base a las ventas de discos y a un posterior voto del jurado. Solo en casos excepcionales se convoca a una junta asesora. En esta edición, antes de la ceremonia, se consideró que el álbum «no transgredía sustancialmente» y se apostó por la libertad artística.

Pero apenas se conoció la decisión del jurado, la superviviente de Auschwitz-Birkenau Esther Bejarano criticó con dureza la letra de la canción «0815» y su denuncia se extendió con rapidez a través de las redes sociales.

Uno de los dos raperos, Farid Bang, nacido en Melilla, se disculpó personalmente con Bejarano a través su perfil de Facebook. «Me gustaría pedir perdón por que el verso de mi canción le haya ofendido personalmente. No era mi intención humillarla», escribió el artista, de 31 años. sin conseguir la redención que esperaba.

Mal gusto

«Sigo considerando este verso de mal gusto y burlón», respondió la mujer, de 93 años, en declaraciones posteriores; «es bonito, sin embargo, que el rapero de Düsseldorf se haya disculpado, pero creo que el premio debe ser retirado para emitir el mensaje correcto a la sociedad», dijo, rechazando la oferta del rapero de grabar un tema juntos como muestra pública de reconciliación.

«Lo ocurrido alrededor de la concesión de los premios este año, por lo que el consejo directivo se ha disculpado, es algo que ya no se puede reparar», dice un comunicado de la Asociación, que también pide disculpas. «En el futuro se deberá crear otro premio en el que no se repitan los errores que se han cometido con el Echo».

Queda decidido así enterrar la marca «Echo», ya ligada para la opinión pública a la polémica, y se abre el proceso de creación de un nuevo premio musical en el que serán fijados más cuidadosamente los criterios de selección.

Nuevo premio

El proceso para la creación de un premio con el que el tercer mayor mercado discográfico del mundo destaque a sus más exitosos artistas comenzará de inmediato con una lluvia de ideas que la Asociación de la Industria Musical de Alemania recopilará hasta el mes de junio, y seguirá con el trabajo más jurídico en el que se establezcan unas normas de participación que eviten en el futuro disgustos como el de este año.

«La música tiene una gran influencia sobre los jóvenes y adolescentes, de forma que es necesario ser especialmente cuidadosos», ha dicho el presidente de la Comunidad Judía de Berlín, Gideon Joffe. «Si queremos transmitir ciertos valores a la juventud de un país no podemos encogernos de hombros si sus artistas o sus ídolos deportivos, o inclusos sus profesores y compañeros de colegio frivolizan con ciertas cosas o restan importancia a faltas de respeto».