Ainhoa Arteta
Ainhoa Arteta

Ainhoa Arteta: «Lo más difícil es llegar a entender tu voz»

La soprano vasca ofrecerá en Teulada Moraira, el 22 de enero, su primera gala monográfica de zarzuela en veinte años

VALENCIAActualizado:

Ainhoa Arteta tenía una «deuda pendiente» con la zarzuela, y por fin la va a resarcir. Quería volver a dedicar un programa completo al género, como aquel célebre recital en el Teatro Monumental que ofreció en 1996, acompañada del Coro y la Orquesta Sinfónica de RTVE, con Enrique García-Asensio como director. Ahora, veinte años después, la zarzuela volverá a tomar el protagonismo en una gala, el 22 de enero, con la que el Auditorio Teulada Moraira inaugurará su nueva temporada.

La cantante vasca, reconocida el pasado mes de diciembre con la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes, actuará acompañada de la Coral Discantus y la Orquesta Sinfónica de la UCAM de Murcia. «Es mi homenaje personal a un género que ha sido muy importante en mi vida profesional, y de hecho siempre intento incluirlo en mis galas nacionales e internacionales».

«Mirentxu», «El barberillo de Lavapiés», «La Marchenera», «El niño judío», «La verbena de la Paloma»… ¿se entienden en el extranjero? «La acogida de la zarzuela en otros países es siempre maravillosa. Suelo terminar con ella mis galas porque es una música alegre, con una riqueza melódica enorme. Y también porque, lógicamente, nadie la defiende mejor que los españoles», nos explica Arteta, cuyos futuros compromisos incluyen el papel protagonista de «Tosca» en la Sidney Opera House y «I Pagliacci (Nedda)» en La Monnaie.

El repertorio de zarzuela, nos recuerda, «no es fácil de cantar». «Las arias de enjundia están concebidas para sopranos sólidas, ya hechas. Por eso ahora la zarzuela encaja mejor en mi vocalidad que cuando era joven», nos explica Arteta.

La soprano reconoce que está atravesando un momento «dorado» a nivel profesional, en el que «he llegado vocalmente adonde quería llegar». Es el poso de 25 años de carrera y estudio, tras los cuales declara que por fin ha llegado a «entender mi voz», que es «lo más difícil que hay en esta profesión».

«Los cantantes siempre buscamos algo que nuestra voz no tiene, cuando la realidad es que cuando más la disfrutas es cuando la comprendes». Decía Alfredo Kraus que «a la voz nunca hay que obligarla, solo escucharla», y la artista tomó buena nota del consejo. «Esta carrera hay que saber decir que no. Es complicado, porque cuando eres joven la voz es flexible y potente, y es posible forzarla para hacer lo que te piden. El problema es que a veces llegas demasiado lejos y se rompe».

Nos despedimos preguntando por la película «Florence Foster Jenkins», en la que Meryl Streep encarna a la «peor cantante de ópera del mundo», de la que se burlaba todo Nueva York en los años cuarenta. «Creo que la moraleja es importante. Cantar en términos generales (no profesionalmente) es sanísimo, y debe hacerlo todo el mundo, aunque lo hagan fatal».