El montaje de la Fura desembarca esta noche en Peralada
El montaje de la Fura desembarca esta noche en Peralada - efe
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Josep Vicent: «La música fue para Falla su tabla de salvación»

El maestro valenciano dirigió anoche en Peralada la versión de Fura dels Baus de «El amor brujo»

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Ayer se estrenó en el Festival Castell de Peralada la versión de «El amor brujo», de Manuel de Falla, que hace una semana clausuraba con gran éxito el Festival Internacional de Música y Danza de Granada. La versión, a cuyo título original se le une la frase «El fuego y la palabra», es un homenaje al centenario del estreno absoluto de «El amor brujo» encargado a Carlus Padrissa, de La Fura dels Baus, y reivindica tanto la figura de una de las autoras del guion de la obra silenciada durante décadas, María Lejárrega, como las imágenes del cineasta José Val del Omar.

Pero el montaje es mucho más que eso. Traducido al lenguaje «furero» y con varias piezas musicales añadidas,el camerístico «Amor brujo» toma en esta producción ambiciosos derroteros sinfónicos. «Es que Carlus Padrissa es absolutamente visionario», explica a ABC el maestro Josep Vicent, quien llevará las riendas musicales de este espectáculo al mando de la Orquesta Joven de Andalucía y de un reparto encabezado por la cantaora Marina Heredia y el bailarín y coreógrafo Pol Jiménez. «Me parece increíble el grado de comunicación que las producciones de La Fura encuentran en el público actual. Sus trabajos renuevan el repertorio. El domingo dirigí sus “Carmina burana” en Macedonia y una obra tan popular y conocida como esta al final parecía como si fuera un estreno».

Amplitud sonora

Vicent conoce muy bien las obras de Falla, ya que las ha dirigido por todo el mundo. Respecto de la versión que esta noche subirá al escenario de Peralada, afirma que «posee todos los elementos que equilibran el carácter camerístico de “El amor brujo” con otras piezas de mayor vuelo sinfónico. Es algo que se hace habitualmente y yo mismo he dirigido varias versiones en las que hemos recurrido a música extra, como hicimos con Nacho Duato en el Teatro Real de Madrid», detalla. En este caso se han añadido, siempre de Manuel de Falla, «En el Generalife», del concierto «Noche en los jardines de España», la «Introducción» del ballet «El sombrero de tres picos» y la «Danza española» de la ópera «La vida breve», además de la canción popular «Amor gitano». «Con todo este material», continúa Josep Vicent, «se ilustra la historia, se introduce, se enmarca. Momentos como los del “Sombrero de tres picos” celebran el amor festivo, mientras que las danzas y los momentos más flamencos elaboran un acertado discurso alrededor de Falla. “El amor brujo” es la pieza central. Al final resulta un espectáculo de enorme riqueza, de mucha energía y de mayor amplitud sonora».

Religioso y retraído, Manuel de Falla no escribió mucha música, fue un lobo solitario y su salud siempre fue precaria. «Los diferentes aspectos de su vida condicionaron su obra y es precisamente esa contradicción vital la que explica el carácter de sus composiciones. Como intérprete y compositor entiendo que, a través de su música, Falla consigue expresar sus deseos, sus pasiones, su intensidad. Su música está llena de exuberancia y es increíble que en sus partituras, en seis compases, puedas encontrar una docena de indicaciones: es todo pasión. Allí canalizaba su personalidad. Creo que la música para Falla era su tabla de salvación. Por eso es ahora, en el siglo XXI, cuando los intérpretes estamos más capacitados para llegar a su esencia sonora; antes uno se quedaba en ese folclorismo que se le reconoce, pero que es solo uno más de los elementos que la conforman. Falla es enormemente moderno, europeo, lleno de impresionismo raveliano; y tiene la energía rítmica de Stravisnky. En el ensayo les decía a los músicos que tenemos que llegar a la enorme riqueza de su orquestación, esa que hace que Falla vaya más allá. Su obra trasciende y gusta en todo el mundo. Dirigiendo sus partituras he tenido experiencias inolvidables, como cuando en La Monnaie de Bruselas dirigí “El retablo de Maese Pedro”, una obra a la altura de “La historia del soldado” de Stravisky».

Con todos estos antecedentes, Josep Vicent está convencido de que el maridaje Falla-La Fura no puede sino triunfar: «Siempre he considerado que la música tiene un elemento escénico fundamental, más en este caso. Ante la modernidad de Manuel de Falla, La Fura le va como anillo al dedo. Esta compañía teatral es un proyecto muy importante para España, ya que vende marca España en todo el mundo y de la mejor manera».