En nuestro país, el negocio digital ya es el 42% del total
En nuestro país, el negocio digital ya es el 42% del total - abc

Spotify se come a iTunes

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Con la industria musical patria desmoronándose desde la entrada del nuevo siglo, por primera vez el año pasado las cifras oficiales de mercado ofrecieron datos positivos que habrá que ver si suponen un oasis en el desierto o un auténtico punto de inflexión. ¿2014 como el año del inicio de la recuperación... también musical? La respuesta está flotando en el viento de las tendencias de consumo (básicamente si remonta la vieja costumbre de pagar), pero en ayuda del sector ha venido el antaño cáncer absoluto y hoy (y ayer...) inevitable solución: internet.

En nuestro país, el negocio digital ya es el 42% del total, porcentaje que se nutre de dos «bandos»: las descargas legales (iTunes sobre todo) y las plataformas de «streaming» (Spotify como primer espada). El firme empuje de estos canales, que acabará imponiéndose más pronto que tarde, repuntó el año pasado un 22%, lo que según Rubén Gutiérrez del Castillo, director de I+D de la Fundación SGAE, es «un signo de esperanza». Sobre todo para una industria, la española, cuyos ingresos han menguado más de un 70% desde 2001. «Por fin se empieza a entender que el entorno digital no es una amenaza y que nos brinda una gran oportunidad», celebra Leo Nascimento, director de Deezer España, otra de las grandes del «streaming». De hecho, lo digital generó ya una mayoría de beneficios en tres de los diez principales mercados discográficos del mundo en 2013. En Estados Unidos, el más importante de ellos, representó el 60%. En Suecia supone casi el 80%.

Los datos publicados por Promusicae, la asociación de productores españoles, constatan otra tendencia: Spotify y compañía ven empequeñecerse por el retrovisor a sus colegas internetiles. Si las descargas legales cayeron un 2%, el gremio del «streaming» pegó en 2014 un sonado puñetazo en la mesa con un incremento del 36%. Y si en 2011 duplicaba a las descargas en ingresos, en 2014 más que triplicaba. «El ‘streaming’ se consolida y España no ha sido tradicionalmente un país que vaya a consumir mucha descarga legal», dice Carles Martínez, co-fundador de IndustriaMusical.es, que cree que tenemos todos los ingredientes para ser un mercado de alto valor en este canal. El especialista en comunicación musical, Ibai Cereijo, de Woo Media, se pregunta: «¿Por qué conformarte si tienes acceso ilimitado a casi toda la historia de la música a un clic?».

Parece que el hecho casi mágico de poder escuchar lo que quieras cuando quieras posibilitado por el desarrollo de la banda ancha, de los smartphones y del avance de la calidad de las conexiones está decantando la balanza hacia los servicios de música instantánea. Las descargas en nuestro país están estancadas, su peso en el negocio digital ha bajado del 30% al 22% en tres años. Y el caso español es el caso occidental, dice Martínez.. «No titubeamos en señalar a la piratería como nuestro mayor enemigo», afirma Javier Gayoso, director de Spotify España, que recuerda que su plataforma es el mayor impulsor individual del negocio musical el mundo.

Cuando se habla de descargas, se habla de iTunes, puesto que representa más de la mitad de los ingresos. ABC ha intentado hablar sin éxito con algún responsable de Apple, la empresa creadora del reproductor y de la tienda digital, para que nos expliquen qué estrategia van a adoptar para luchar contra este bajón del interés por las descargas. No hubo respuesta, escudándose en su tradicional (y hermética) política comunicativa, por lo que no sabemos si existe o no un plan de acción para contrarrestar la caída de uno de sus productos estrella.

Apple sondea el «streaming»

Pero la gente, y las empresas por extensión, se definen por sus actos. La compañía de Cupertino adquirió en agosto del año pasado Beats Electronics, la fabricante de los populares auriculares, y que a principios de 2014 se lanzó también al mercado de la música por suscripción con Beats Music. Con esta jugada, Apple parece dejar claras sus intenciones. «Están preparando la transición hacia el ‘streaming’. Seguramente en verano, aunque no tirarán las descargas, pues todavía genera mucho dinero. Va para largo», afirma Martínez. Apple sabe que el futuro está en el «streaming», dice Cereijo.

¿Quiere decir esto que las descargas digitales se quedarán anticuadas como los cassetes? «Sin tener la bola de cristal, acabarán quedando como un formato minoritario o de nicho», dice Martínez. Cereijo coincide en que no desaparecerán completamente, que tendrán un protagonismo futuro periférico, y añade que además «gozan de una salud excelente entre los profesionales de la música electrónica, que necesitan archivos de alta calidad para hacer sus mezclas». En este sentido opina el jefe de Deezer en España: «Llevan años diciendo que el CD va a morir y sigue siendo una parte importante del negocio. Las descargas atenderán a los clientes que quieran tener la posesión de su contenido digital por la razón que sea».

Este artículo es una avanzadilla de la precisa radiografía de la industria musical en España que ABC.es publicará mañana. ¡No te lo pierdas!