Jorge Pardo y Pepe Habichuela en París, donde presentaron «Flamenco universal»
Jorge Pardo y Pepe Habichuela en París, donde presentaron «Flamenco universal» - j. p. Quiñonero

Jorge Pardo y Pepe Habichuela celebran en la Unesco la consagración del flamenco

Ambos músicos conmemoraron con un triunfal concierto los cuatro años de este arte como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Actualizado:

Pepe Habichuela y Jorge Pardo obtuvieron ayer un gran triunfo en la sede de la Unesco en París con el espectáculo titulado «Flamenco universal». Ambos músicos conmemoraron así el cuarto aniversario de la consagración del flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Por la mañana, Antonio Onetti, presidente de la Fundación SGAE, una de las organizadoras del recital, comentó de este modo el acontecimiento: «La Unesco pensó que la mejor manera de celebrar este cuarto aniversario era con un gran concierto en su sede oficial. Pepe Habichuela y Jorge Pardo han concebido un concierto que es una síntesis de sus obras respectivas, con una ambición artística común».

Emocionado, el guitarrista Pepe Habichuela recordó su primer recital en la Unesco: «Fue en los años setenta del siglo pasado. Vinimos con Enrique Morente, con un espectáculo y concierto centrado en el recuerdo de Lorca. He vuelto muchas veces a París, pero el trabajo con Jorge Pardo aporta mucho a mi historia personal y a nuestro trabajo en común».

Cruce de culturas

Sabio y discreto, Jorge Pardo declaró: «París tiene una importancia particular, para el flamenco y para todas las artes. París ha favorecido muchos mestizajes de muy diversa naturaleza. “Flamenco universal” es el fruto de muchos mestizajes también. Presentarlo aquí, donde se cruzan y enriquecen tantas culturas, es un gran honor y un acontecimiento. El trabajo con Pepe ha dado frutos muy enriquecedores».

Fuentes de la Organización de Naciones Unidas para la Cultura y la Educación señalaron que, con el concierto de estos dos grandes músicos, se marcaron como objetivo recordar y celebrar el motivo esencial de la consagración de este arte como Patrimonio de la Humanidad: «Esta decisión implica que haya una serie de medidas para garantizar la salvaguardia del flamenco por parte de los órganos de gobierno estatales y autonómicos. La obra de Prado y Habichuela es una síntesis ejemplar y canónica de un gran arte universal».

El espectáculo conjunto representa una síntesis excepcional de las tradiciones que encarnan Pepe Habichuela y Jorge Pardo, en la cúspide de sus respectivas carreras artísticas. Heredero y continuador de una legendaria saga familiar, Pepe Habichuela representa, en cierta medida, una cultura flamenca «tradicional», que tiene famosos continuadores en nuestro tiempo. Tras haberse iniciado en el flamenco más popular de los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado, su obra evolucionó hacia otros rumbos mucho más mestizos y cosmopolitas. Jorge Pardo, por su parte, es un músico excepcional, que posee una obra rica en fusiones, desde sus trabajos con Paco de Lucía.

Juntos forman una síntesis con rarísimos precedentes históricos. El flamenco de raíces más tradicionales, dialogando con el que Paco de Lucía, Camarón y Morente, entre otros, contribuyeron a transformar, enriquecer y «sembrar» con nuevos caminos.

Homenaje a Paco de Lucía

La Fundación SGAE, el Instituto Cervantes de París y la Unesco han considerado que un concierto de estas características podía contribuir a conmemorar, con rigor cosmopolita, la consagración de un gran arte. Un portavoz oficial comentó el acontecimiento de este modo: «El repertorio de “Flamenco universal” está compuesto por temas antológicos de los Habichuela y Jorge Pardo, adaptados a un nuevo formato. El resultado: un conjunto de combinaciones inusuales de texturas armónicas que también tienen algo de homenaje a dos “hermanos mayores”, Enrique Morente y Paco de Lucía».

Habichuela y Pardo estuvieron acompañados de Josemi Carmona, guitarrista; Bandolero, percusión; Pablo Báez, contrabajo; Paloma Fantova, baile. En la gran sala de espectáculos de la Unesco, el público, educado en muy diversos horizontes de cinco continentes, los ovacionó con cariño y emoción. El flamenco de ayer y el flamenco de mañana unidos en un gran triunfo internacional.