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Muti: «Quien diga que “Don Pasquale” es una ópera menor es un cretino»

El director de orquesta italiano vuelve este lunes al Teatro Real con la Orchestra Giovanile Luigi Cherubini para dirigir la partitura de Donizetti, en sustitución de «La Rapressaglia» de Mercadante

susana gaviña - Actualizado: Guardado en: Cultura Música

Riccardo Muti, esquivo con la prensa, cuando tiene que someterse a un encuentro con periodistas es, sin embargo, capaz de transformarse en un brillante y carismático comunicador. Su vehemencia mediterránea le otorga una extraordinaria teatralidad a cada frase, a cada palabra que pronuncia. Y el celebrado en el Teatro Real el pasado viernes no fue una excepción. Nada más entrar en la sala, donde le esperaban más de una docena de informadores, exclamó sorprendido: «¡Que paura!» (¡Qué miedo!), provocando la carcajada general del grupo, compuesto, como le señaló el propio Gerard Mortier, director artístico del Real, mayoritariamente por mujeres. «Este es el futuro», asintió entre bromas Muti.

La plaza ya estaba rendida a sus pies y atendía con entrega cada explicación del maestro, que ofreció una masterclass sobre el repertorio italiano, deteniéndose especialmente en Donizetti y Verdi, dos compositores a los que conoce muy bien, y que defiende con vehemencia. «En el futuro se estudiará a Verdi, un compositor con una gran teatralidad».

El director de orquesta Riccardo Muti vuelve al teatro madrileño para dirigir Don Pasquale de Donizetti a partir de est tarde. Título que sustituye al previsto inicialmente para esta temporada: La rappresaglia, con el que tenía previsto continuar su proyecto de presentar en España la recuperación de algunas de las óperas del compositor napolitano Saveriano Mercadante (el año pasado se pudo ver I due Figaro), que duranteun largo periodo vivió en nuestro país, donde germinaron algunas de sus partituras.

Muti, que regresa a Madrid con la Orchestra Giovanile Luigi Cherubini, fundada por él en 2004 y que está compuesta por músicos menores de 30 años, justifica el cambio de programa: «Primero, porque me llegaron tarde las partituras, y cuando lo hicieron me tuve que someter a una intervención quirúrgica y a un mes de reposo. Y yo –subrayó– no dirijo una ópera en una semana».

  • «Espero volver el año que viene o el otro con Mercadante»
Para mantener el compromiso con el Real, decidió traer a Madrid, procedente también del Festival de Rávena, un título más conocido y que cuenta con el mismo equipo escénico, el director Andrea de Rosa, con un montaje estrenado en 2006: «No queríamos dejar de venir y espero poder volver el próximo año o dentro de dos con La rappresaglia, si es que me invitan», dejó caer Muti ante la atenta mirada de Gerard Mortier. (Lo cierto es que no está previsto dentro de la programación de la próxima temporada, aunque sí será el encargado de abrir los actos del Año Greco).

Nostalgia y melancolía

El cambio ha despertado gran expectación, pues Don Pasquale es una ópera que acompaña al director italiano desde sus comienzos. «Recuerdo que la primera vez que vi a Muti dirigir fue en 1971 en el Festival de Salzburgo y se trataba de esta ópera. Ya entonces me fijé en el talento de este joven director», indicó Mortier.

Muti, por su parte, también guarda recuerdos de su debut en aquel festival y especialmente del montaje, dirigido por el checo Ladislav Stros, «que en el momento más dramático de la ópera, cuando Don Pasquale es rechazado por Norina, no se le ocurrió otra cosa que lavarle los pies». Un momento que, para el director italiano, está lleno de nostalgia y melancolía. «Pensé en comprarle un billete de avión para que fuera a Nápoles y entendiera lo que es la melancolía desde el punto de vista mediterráneo. Los directores de escena ven a Don Pasquale como un bufón, un clown, algo que no estaba en el ánimo de Donizetti».

  • «Don Pasquale es la ópera de la vida, con situaciones nada divertidas»
Frente aquellos que opinan que Don Pasquale es un título menor, el maestro italiano contrataca con una defensa encendida de esta partitura: «Es la gran ópera de carácter giocoso después de la trilogía compuesta por Mozart. El que dice que es menor es un cretino». El problema reside, en su opinión, en que Donizetti es uno de los compositores más difíciles de interpretar. «Muchos saben cómo hacer al Rossini cómico, a Bellini, a Verdi... pero ¿cómo se hace Donizetti? Conocemos sus óperas serias y también las cómicas y Don Pasquale es la continuación del concepto dramático. Es la ópera de la vida, con personajes de la commedia dell’arte, pero no de una manera bufonesca como muchos directores de escena la han interpretado. En ella se abordan situaciones paradójicas, situaciones de la vida de hoy que no son divertidas. Y al final tiene una moraleja. Mientras en las óperas de Mozart ésta es político-social, en Don Pasquale es mucho más práctica».

Para Muti la gran dificultad de esta ópera consiste en encontrar «el equilibrio entre la comicidad y el drama, entre la sonrisa y la tristeza. Es una maravilla, con un libreto bellísimo, pero tanto para los directores como para los músicos y los cantantes esta ópera es un banco de pruebas», reconoce.

Trivialización y efectismo

En cuanto al elenco que intervendrá en Madrid, no considera un problema que el joven Nicola Alaimo (1978) interprete al viejo Don Pasquale. «Lo que necesita este papel es un gran actor más que un gran cantante, y en el escenario la edad no es importante. Conozco cantantes que con 65 años interpretan a Violeta en La Traviata», bromeó.

  • «Quiero el mismo respeto para la música italiana que para la alemana»
Acusado de ser contrario a los montajes modernos, Muti lo desmiente categóricamente: «Vengo de la vieja escuela toscaniniana. Para mí no existe una regia moderna o antigua, solo existe una regia inteligente o estúpida. El problema de una puesta en escena no es la modernidad sino que la idea del director debe ayudar a la comprensión de la ópera». Algo que en muchos casos, «como en las óperas de Donizetti o Verdi –un compositor muy teatral que se estudiará en el futuro– resulta fácil pues su música indica la dirección que debe seguir el regista». Por último, el maestro italiano se lamenta de la trivialización de la escena y de la búsqueda de efectismos en las óperas italianas, algo que las ha perjudicado. «La música italiana es otra cosa y yo quiero el mismo respeto para ella que para la música alemana de Richard Strauss o de Wagner».

Completan el reparto de Don Pasquale, que estará en cartel hasta el 19 de mayo, Dmitry Korchak, Eleonora Buratto, Alessandro Luongo y Davide Luciano. Participará también el Coro Titular del Teatro Real.

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