Ritchie Valens
Ritchie Valens - ABC
el jukebox de la historia

Ritchie Valens: para bailar la bamba

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Ritchie Valens tuvo un éxito fulgurante, pero apenas duró nueve meses. La primerísima estrella del rock and roll latino murió con tan solo diecisiete tacos justo hace ahora 53 años, el 3 de febrero de 1959, en aquel accidente de aviación en Iowa en el que también fallecerían el inolvidable Buddy Holly y Big Bopper, en lo que para la historia del pop se conoce como el Día que Murió la Música, trágica fecha inmortalizada en una genial canción, «American Pie», por Don McLean en 1971.

Valens nació en California como Ricardo Esteban Valenzuela Reyes, hijo de unos inmigrantes mexicanos cuya pasión por la música popular de su país de origen pronto sembró la semilla en Ritchie del cariño a la tradición, que poco a poco fue aliñando con el rock and roll que en esos días estallaba entre la juventud. Little Richard fue, probablemente, el rockero que más influyó en la música de Valens.

Sin duda Ritchie había nacido para la música y además de dominar varios instrumentos, siendo más zocato que el gran Paco Gento, aprendió a tocar, ¡y de qué manera! la guitarra con la mano derecha.

Tras algunas actuaciones como líder de un grupo llamado Silhouettes, fue fichado con tan solo dieciséis años por un avispado productor, Bob Keane, quien se lo llevó directo al estudio de grabación después de recomendar a Ritchie que se cambiara el Valenzuela por un Valens más corto y anglosajón.

Triunfo fulgurante

Con su primer sencillo, un rock and roll primigenio, «Come On Let’s Go», no le fue nada mal, y se situó en el puesto número 42 de las listas nacionales. El siguiente, una apasionada balada, «Donna», se encaramó, nada más y nada menos, al puesto número 2. Al tiempo, editaba la canción que le daría fama universal, un tema del cancionero mexicano que el adaptó al rock and roll: «La Bamba», que con el tiempo daría lugar también a una bonita película, y que se convirtió para siempre en un himno del rock latino, máxime cuando al hilo de la película fue recuperada por una banda genial de Los Ángeles, Los Lobos.

La carrera de Ritchie Valens iba tan bien que fue fichado para la gira Winter Dance Party, en la que ya figuraban artistas tan consagrados como Buddy Holly y Dion & The Belmonts.

La gira que recorría más de veinte ciudades del Medio Oeste norteamericano se realizaba en autobús, algo bastante cansado en pleno invierno y dadas las grandes distancias a recorrer. Por si no fuera suficiente, se estropeó la calefacción del minibús (en zonas con temperaturas cercanas a los 30 grados bajo cero) y Buddy decidió que el siguiente viaje lo haría en un vuelo privado. Cuenta la leyenda que Ritchie se ganó su plaza tras echar una moneda al aire contra otro aspirante al viaje. También pudo ser el último viaje de forajido del country Waylon Jennings, pero su puesto lo ocupó el tal Big Hopper, que tenía gripe

Era el 3 de febrero de 1959 y el Rock And Roll se vistió de luto.