Los lugares más bellos de España según García de Cortázar

El historiador presenta en el Aula de Cultura de ABC un libro sobre su experiencia vital recorriendo el país

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Nacido en Bilbao, una ciudad «siempre agarrada a su ría madre», el historiador Fernando García de Cortázar aprendió a través de sus padres el amor por explorar las tierras españolas y a entender el país desde un plano racional y, no menos importante, desde lo emocional. En «Viaje al corazón de España» (Arzalia ediciones), el autor vasco recorre la geografía ibérica en busca de lo más bello que ha dado la naturaleza y de lo más original del espíritu español. «No es un libro de viajes; sería desmerecerlo. Es un libro vivido, que pretende dar vida a las piedras», apunta Ricardo Artola, editor de una obra que ha cuidado al máximo cada detalle.

Coincidiendo con una nueva cita del Aula de Cultura de ABC, García de Cortázar, director de la fundación Vocento, presenta hoy a las 19.30 h. su nueva obra en la sala Bertelsmann (Calle O’Donnell 10, Madrid), durante un acto en el que también intervendrá María Elvira Roca Barea, autora de «Imperiofobia y leyenda negra».

La parte antigua de Cuenca, que levita sobre rocas milenarias; los olivos pacíficos de los campos de Jaén, testigos mudos de tantas y tantas batallas; la salvaje sierra de Gredos, «espinazo de Castilla» para Unamuno; la sublime puesta de sol desde Santa Tecla... El libro hace las veces de mapa por los latidos del país y permite ver España a través de los curtidos ojos del escritor y sacerdote de 75 años, décadas de sensibilidad histórica y literaria en un monumento de papel de 912 páginas. Porque la ruta es espacial, pero también temporal. A través de fragmentos de la vida del historiador y a través de la agitada historia de España. Un esfuerzo gestado durante años por acotar lo inabordable, pues, lo advertía Hemingway, España tiene tanto patrimonio acumulado en el tiempo que «lleva ocho siglos destruyéndolo y todavía le queda».

A través de su vida

La obra, dedicada a sus padres, que le «metieron en el cuerpo el gusanillo por viajar por España», resulta tanto un recorrido cultural por la geografía como una ruta por la vida del autor. De los valles vascos «eternamente refrescados por la lluvia», García de Cortázar saltó en su mocedad a viajar, junto a su familia, por Galicia y el entorno castellano. La Salamanca universitaria, «memoria viva del Siglo de Oro», fue el punto de partida para que García de Cortázar hiciera camino al andar como historiador por presentaciones de libros, congresos y toda suerte de eventos que le mostraron España desde su entramado cultural. «Solo el más de medio millar de bodas que he oficiado me ha dado la oportunidad de visitar cuarenta provincias», reconoce en el texto el vasco sobre su otra razón para trotar por España.

Ganador del Premio Nacional de Historia de España en 2008, García de Cortázar es uno de los historiadores vivos más prestigiosos de España y uno de los mejores conocedores de los secretos que custodia la geografía ibérica. Así podemos saber por las páginas de «Viaje al corazón de España» en qué rincón abulense fue destronada la efigie de Enrique IV, en lo que vino a llamarse la Farsa de Ávila; o dónde sucedió la batalla de Roncesvalles (Navarra) que, según la tradición, causó la muerte de Roland, sobrino de Carlomagno, y los Doce Pares de Francia.

De punta a punta, de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo; el libro está dividido por comunidades y, a su vez, por provincias. Desde Huelva, el relato del autor, presentado a través de la figura del «viajero», serpentea por la piel de toro en un trayecto que no obedece a cuestiones prácticas. «No es un recorrido políticamente correcto, ni un texto escrito desde la barrera», advierte su editor.

La España literaria

Cada una de estas regiones incluye un gráfico ilustrado con datos históricos y culturales, desde la delicia gastronómica o el vino del lugar, pasando por un castillo y una visita obligada, hasta una cita anual o un paisaje capaz de helar (o hervir) la sangre. Una selección hecha con «pasión y admiración» por España.

La Pontevedra de Valle-Inclán; la Barcelona de Mercè Rodoreda o Las Palmas de Benito Pérez Galdós. La literatura es el otro gran protagonista de las páginas de «Viaje al corazón de España», con énfasis en los escritores vascos que, como Miguel de Unamuno, enseñaron al historiador a dialogar «con el paisaje castellano de páramos de asceta, un paisaje vivo, que se despliega ante la mirada bebiéndote las venas...». Amén de la música que suena de fondo en sus viajes: las piezas musicales de Albéniz, Granados y Falla; la «Carmen» de Bizet y los acordes granadinos de Debussy.