Santi Balmes, fotografiado en Barcelona
Santi Balmes, fotografiado en Barcelona - ABC

Santi Balmes: «No hay nada más aburrido que un intelectual»

El líder de Love of Lesbian publica «Canción de Bruma», miscelánea de textos poéticos

BarcelonaActualizado:

No contento con las extenuantes giras que acompañan a cada nuevo trabajo de Love of Lesbian, Santi Balmes (Barcelona, 1970), cantante y compositor de la banda barcelonesa, aprovecha cualquier rato muerto para garabatear ideas y dar forma a proyectos tan dispares como el cuento infantil «Yo mataré monstruos por ti» o la inclasificable novela «¿Por qué me comprasteis un walkie-talkie si era hijo único?», artefactos literarios que, explica, le permiten poner un poco de orden en tamaño torrente de estímulos creativos. «Es una necesidad tan compulsiva que darle forma de disco o libro me sirve para ordenar mi mente», señala para tratar de explicar el origen de «Canción de Bruma» (Principal de los Libros), miscelánea de textos poéticos y flashes de prosa breve con los que intenta explicarse un poco mejor. «Era como el libro que la gente pedía: un libro poético que fuese más allá de otras cosas más extrañas que había hecho», apunta.

¿Son libros como «Canción de Bruma» una manera de mantener un espacio creativo propio sin tener que renunciar a Love of Lesbian?

Creo que en el grupo están muy contentos de que haga esto y no una carrera en solitario; aplauden mucho cuando saco un libro. Quizá económicamente sería mejor sacar un disco en solitario, pero girar con gente que no son mis colegas me resultaría difícil. También sirve para que los discos no estén llenos de demasiada morralla.

«Muchas veces los discos me han limitado, ya que escribo mucho más de lo que finalmente entra»

¿Y cómo decide qué funciona para el grupo y qué para un poema?

Es un instinto. Voy apuntando cosas en el iPhone y hay algo inherente que me hace decir si será canción o si será poema. No sé explicarlo muy bien.

En el libro dice que la poesía es la hermana pobre del «entertainment».

O, dicho de otra manera, el «entertainment» es la hermana rica de las cosas más artísticas que se hacen.

«Canción de bruma» es poesía, pero también hay textos con explicaciones sobre cómo se llega al título de discos como «El poeta Halley». ¿Guiño a los fans o simple necesidad de explicarse?

Las dos cosas. Hay una deliberada voluntad de implicar al fan de Love of Lesbian, ya que es muy interesante que la gente que está preguntando tenga respuestas. Había una demanda y así me ahorro contestar por e-mail a mucha gente. Es bonito crear una especie de constelación dentro de tu cerebro.

«He pasado por la crítica musical y me da mucha pereza tener que volver pasar por la criba de según qué elite»

¿Cómo se relacionan, entonces, estos dos universos?

Si digo que son los márgenes, lo estoy minusvalorando. La idea de constelación es la que más me gusta, porque decir que esto son las sobras de los discos es mentira. De hecho, muchas veces los discos me han limitado, ya que escribo mucho más de lo que finalmente entra. El problema cuando escribes es ser lo suficientemente autocrítico como para saber si todo lo que haces está bien o no. En este país, que te funcione una cosa no está bien visto, pero si te funcionan dos ya eres alguien muy derribable, así que has de ser el triple de autocrítico.

¿Derribable?

En cierto modo, ahí también juega la inseguridad propia. Con este libro, por ejemplo, decíamos: «¿Lo enviamos a críticos literarios?». Pero ya he pasado por la crítica musical y me da mucha pereza tener que volver pasar por la criba de según qué elite. Más que nada porque el mundo de los intelectuales a veces tiene puntos en común con el nuestro, pero muchas veces hay un abismo galáctico. No hay nada más aburrido que un intelectual ni nada más fuera del mundo, a veces incluso del mundo emocional. Como decía Galeano, tu obra ha de tener parte emotiva y parte intelectual. Si sólo es emotiva será una cursilería; si sólo es intelectual no llegarás a nadie.

«En este país, que te funcione una cosa no está bien visto, pero si te funcionan dos ya eres alguien muy derribable»

¿Cómo diría entonces que se relaciones con el mundo literario?

No lo conozco, estoy muy desconectado. Es un círculo en el que ni siquiera sé si quiero estar. Además, está muy lejos de toda la movida musical. Son dos islas completamente aisladas, y eso es un problema. Tendría que haber más puentes, más que nada para configurar una filosofía, una ética. Pero no. Estamos atomizados, cada uno con su propia guerra.

¿Cree que se le puede ver como a un intruso?

Parte del éxito de Love of Lesbian son las letras, así que me niego a considerame un intruso. Antes iba cabizbajo a Sant Jordi, pero un día me dije que, seguramente, había muchos ahí que no han emocionado a nadie ni han hecho llorar a la gente ni una centésima parte de lo que tú has logrado. Claro que me guardaría de sentarme al lado de, qué se yo, grandes como Mendoza, pero también es verdad que nunca me he encontrado a un gran gerifalte literario sentado al lado.