Un momento de la versión de «Edipo Rey» dirigida por Denis Rafter en 2014
Un momento de la versión de «Edipo Rey» dirigida por Denis Rafter en 2014 - Jero Morales

Parricidios, naufragios y mujeres rebeldes: Doce mitos indispensables para entender nuestra cultura

El filólogo y escritor Carlos García Gual, experto en el mundo clásico y autor del «Diccionario de Mitos», selecciona para ABC su particular Olimpo, un lugar plagado de personajes que nos hablan de la condición humana, que no es tan amplia como creemos

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Dice Carlos García Gual que los mitos nos atraen (a nosotros y a nuestros antepasados) porque «nos hablan de las grandes pasiones, de las grandes aventuras» y porque «presentan figuras más grandiosas, más fuertes, más terribles y más aventureras que los individuos corrientes». Así, consiguen vencer al paso del tiempo y extender su leyenda a lo largo de los siglos, vistiéndose con el ropaje de cada época: el Ulises de Homero no es el mismo que el de Joyce, pero ambos guardan una suerte de raíz común, un núcleo duro.

Los mitos, en efecto, nos hablan de la condición humana, que no es tan amplia como creemos. Los motivos de la vida se repiten, por eso están ya cantados en el mundo clásico: el amor, la audacia, la cobardía, la envidia, la lucha por el poder, la muerte… Repasamos los doce mitos indispensables para entender nuestra cultura: un particular Olimpo que se mueve entre la antigüedad y la modernidad.

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  1. Ulises

    Detalle de la portada de la «La odisea» de la editorial Gadir
    Detalle de la portada de la «La odisea» de la editorial Gadir - ABC

    La narración del regreso de Ulises a su isla natal desde Troya, con todas las peripecias que sufre en el camino, se ha convertido en la vuelta a casa universal: una epopeya que ha marcado más obras y relatos de las que un hombre puede leer y ver en toda una vida.

    El viajero protagonista de la «Odisea», el segundo gran poema épico atribuido a Homero, lo pierde todo en el camino a Ítaca. Se queda sin camaradas, sin barco, sin botín. Pero tiene algo que ya lo acompañará siempre: el relato de sus experiencias, su historia personal, el auténtico tesoro del héroe.

  2. Edipo

    Un momento de la versión de «Edipo Rey» dirigida por Denis Rafter en 2014
    Un momento de la versión de «Edipo Rey» dirigida por Denis Rafter en 2014 - Jero Morales

    «Es probable que el mito heroico del rey Edipo sea el que más glosas e interpretaciones haya suscitado, desde tiempos antiguos y en los tiempos modernos», escribe García Gual en su libro. En efecto: las relecturas y reinterpretaciones de este mito han sido infinitas y ahí está Freud para demostrarlo.

    Hay tantas versiones que resulta difícil fijar la historia original, pues esta como tal no existe. Lo que hay son diferentes relatos antiguos que nos cuentan la historia de un hombre que mata a su padre y se casa con su madre sin saberlo.

    «Lo que es ejemplar en Edipo no es que mate a su padre y se case con su madre, sino cómo se enfrenta a esos crímenes que ha cometido sin saberlo. Sófocles veía en Edipo la grandeza del hombre que busca la verdad y se enfrenta al destino», describe García Gual.

  3. Antígona

    «Antígona», de Frederic Leighton
    «Antígona», de Frederic Leighton - Wikipedia

    Antígona es la hija de Edipo, la que la acompañó al destierro cuando ya era un anciano ciego. Es una mujer que se rebela contra la orden del tirano Creonte de que no entierre a su hermano Polinicles. Esta decisión, tomada por un profundo sentido de la justicia, de la moral, termina costándole la vida. «Pero Antígona va a la muerte con ese carácter inflexible de una heroína, heredado tal vez de su padre Edipo», escribe García Gual.

    Creonte termina arrepintiéndose de la condena a muerte que le ha impuesto ya es demasiado tarde. Entre ellos se da el conflicto entre la legalidad y la moralidad: Creonte no podía dejar de aplicar la ley y ella no podía dejar de defender a su hermano. Tal y como señaló Hegel, el conflicto es trágico porque cada uno defiende un derecho válido, pero uno y otro, la ley de la ciudad y la ley de la familia, son incompatibles.

  4. Medea

    «Medea», de Eugène Delacroix
    «Medea», de Eugène Delacroix - Wikipedia

    Medea es la venganza terrible, pasional e irracional. Su historia se divide en dos partes. En primer lugar, es una joven princesa que se enamora de un extranjero con el que se fuga. Abandona a su patria y a su padre por amor. Sin emargo, todo cambia cuando la abandonan. Entonces empieza la segunda parte: una venganza truculenta en la que mata a la nueva mujer de su amado (la princesa de Corinto) y a los dos hijos que habían tenido juntos.

    Es el mito de los impulsos que no se pueden reprimir. «Mi pasión es superior a mis razonamientos», dice la protagonista en la versión de Eurípides.

  5. Hércules

    Imagen de «Hércules Farnesio»
    Imagen de «Hércules Farnesio» - ABC

    Poca presentación necesita el héroe griego por antonomasia. Es el cque cuenta con mayor número de hazañas, el más fuerte, audaz, esforzado y excesivo en sus gestos. «Un héroe que se ganó con sus hechos la inmortalidad y fue admitido entre los dioses como un dios inmortal», apunta García Gual.

  6. Don Juan

    Versión del «Don Juan Tenorio» de José Zorrilla en RTVE
    Versión del «Don Juan Tenorio» de José Zorrilla en RTVE - RTVE

    Don Juan es una de las grandes aportaciones españolas al imaginario mítico occidental. El personaje nació en la obra de Tirso de Molina «El burlador de Sevilla», de 1630. Don Juan es un seductor de doncellas, un tipo gallardo y calavera, sin escrúpulos religiosos ni morales, que busca el placer y las diversiones sin reparar en el castigo divino. Por eso, al final, la estatua del Comendador, el padre de una de las mujeres a las que seduce, le arrastra al infierno. El mito se ha transformado en las distintas épocas. Así, en reelaboraciones del mito el protagonista acaba salvándose por amor el amor de Doña Inés, la hija del comendador. «Es un gran personaje aunque hoy ya no está de moda», comenta García Gual.

  7. Don Quijote

    Sancho Panza y Don Quijote
    Sancho Panza y Don Quijote - Ángel de Antonio

    «Según mi idea de que un mito se construye a través de la tradición, en la que el personaje se mantiene y cambia al mismo tiempo, no encaja. Todo el mito del Quijote está en el libro de Cervantes, en las dos partes. Se han escrito continuaciones y otras versiones, pero no brillan al lado de Cervantes. Pero me he dado cuenta de que aunque no hayan trascendido más aventuras del personaje, sí que ha habido muchas reinterpretaciones. Y eso hace de él un mito», explica García Gual.

    Así, las lecturas del personaje de cervantes han sido muchas y muy variadas. En el siglo XVI era un personaje cómico. Pero para los franceses e ingleses del XVII se transforma en una figura seria, que plantea unos problemas muy importantes. Después, para los alemanes románticos del XVIII, es un ideal. Luego viene la generación del 98, que ofrece unas interpretaciones simbolistas en las que el Quijote.

    «No es un héroe mítico, sino novelesco, que no presenta todas las características positivas del héroe. Tiene su lado poco heroico, no hay que olvidar que es un loco», concluye el helenista.

  8. Fausto

    «Mefistófeles se aparece ante Fausto», de Eugene Delacroix
    «Mefistófeles se aparece ante Fausto», de Eugene Delacroix - ABC

    Fausto es un aventurero cínico y maestro en saberes ocuros, en magia y ocultismo, que mediante un pacto con el demonio (el diablo Mefistófeles) logra colmar sus deseos, a costa de la condena eterna. Su figura encandiló a Calderón, Marlowe, Goethe, Thomas Mann y Nietzsche, entre otros.

    «Recordemos, como ya señalo Splenger, que el mítico Fausto persiste en formas diversas en el hombre ansioso del progreso técnico y de la voluntad de poder, o persistía antes de que fuera estupidizado por sus propias invenciones tecnológicas. ¿Qué diablo le propondría ahora un pacto?», escribe Gual.

  9. Carmen

    Anna Goryachova (Carmen) y Franceso Meli (Don José), en la escena final de la ópera «Carmen»
    Anna Goryachova (Carmen) y Franceso Meli (Don José), en la escena final de la ópera «Carmen» - ABC

    «Cigarrera, gitana, ladrona, tramposa, seductora, víctima, Carmen tiene un lugar asegurado en la mitología moderna. Cantada en todos los teatros de ópera del mundo, bailada en incontables ballets, filmada, adaptada a las tradiciones o a lo contemporáneo...», escribe George Steiner.

    En efecto: Carmen es una figura de aire romántico, de aire libertario y, a la vez, trágico. Es el conflicto entre la pasión fatal y el ansia de liberad. Se configura como un mito postromántico, que escapa a toda atadura social o moral. La inauguró Mérimée en una novela corta que ya es universal y atemporal: «Carmen».

  10. Robinson

    Imagen de la versión cinematográfico que Luis Buñuel hizo de «Robinson Crusoe»
    Imagen de la versión cinematográfico que Luis Buñuel hizo de «Robinson Crusoe» - ABC

    El náufrago Robinson tiene precedentes antiguos: Filoctetes y Espíntaro, por ejemplo. Sin embargo se inauguró y asentó en el imaginario colectivo con Daniel Defoe y su novela «Robinson Crusoe». El protagonista es un personaje mítico que se enfrenta en solitario con las armas de la técnica y la paciencia al mundo salvaje y natural. «Es un europeo a la conquista de un nuevo espacio en la época del colonialismo. De ahí que sea un símbolo de los nuevos tiempos», explica Gual.

  11. Tarzán

    Imagen de la última adaptación cinematográfica de «Tarzán», dirigida por David Yates
    Imagen de la última adaptación cinematográfica de «Tarzán», dirigida por David Yates - ABC

    Tarzán es, también, otro símbolo de los nuevos tiempos. Su mito nació con Edgar Rice Burroughs, en la novela «Tarzan of the Apes». El libro no tardó en alcanzar un gran éxito, que pronto se replicó en el cine. «Ha pasado de moda porque no encaja del todo, porque cuando se escribe la selva era un mundo de fantasía, un lugar lengendario, y ahora lo conocemos todo de primera mano. Además Tarzán es muy poco correcto porque desde un punto de vista moderno y crítico habla de la supremacía del hombre blanco», explica Gual.

  12. Sherlock Holmes

    Silueta de Holmes
    Silueta de Holmes - ABC

    A nadie se le escapa quién vive en la calle Baker Street 221b. Las aventuras de Sherlock Holmes encandilaron a un gran número de lectores desde muy pronto, tanto que Conan Doyle tuvo que resucitar al personaje tras matarlo en una novela.

    «Su personalidad, tan singular, tan sorprendente, con sus tics y su humor irónico y melancólico, sus raros conocimientos especializados y sus ignorancias, su aficción al violín y a la cocanía, etcéteram lo hacen inolvidable», escribe Gual. «Tiene el atractivo del detective que con su inteligencia lo resuelve todo. Es un homenaje a la inteligencia deductiva. . Y es fantástico: los casos de Holmes no se podrían resolver. Es un personaje mítico de su tiempo al que todos los detectives de la novela negra deben algo», concluye.