Claribel Alegría
Claribel Alegría - EFE

Muere la poeta nicaragüense Claribel Alegría

La escritora, que recibió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2017, ha fallecido a los 93 años

Actualizado:

La poeta nicaragüense Claribel Alegría, que recibió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2017, ha fallecido la mañana de este jueves a los 93 años de edad, según han confirmado sus familiares.

Alegría, que el pasado mes de noviembre presentó en Madrid «Aunque dure un instante», una antología que recoge su obra poética desde 1948 hasta la actualidad, recibirá sepultura el próximo sábado, día 27, en el cementerio de Santo Domingo de Managua, según informa la prensa nicaragüense.

Nacida en Nicaragua en 1924, en sus versos se palpa el influjo de la poesía desnuda de Juan Ramón Jiménez, que fue una suerte de mentor para ella. También podemos leer en su obra parte del compromiso de Benedetti, con quien entabló amistad. A Robert Graves, que también marcó su obra, lo conoció, junto a Cortázar, en Deyá, un pequeño pueblo de Mallorca. Durante su vida viajó con frecuencia y tuvo su casa en México, Santiago de Chile, Buenos Aires, Montevideo, París y Palma de Mallorca. En 1979 volvió a Nicaragua, donde se quedaría el resto de sus días.

«Su poesía es como un susurro, como una confidencia, como un secreto importante contado al oído; tiene por ello un tono sencillo, esencial», explica el también poeta y crítico Diego Doncel, para quien ella fue «una poeta del amor». «Como Graves, entiende la poesía como un acto de comunicación», continúa. Comunicación con la gente, abriéndose a lo político y a lo civil, pero también comunicación consigo misma, introspección.

Autora de más de 20 poemarios (el primero, «Anillo de silencio», lo publicó en 1948), ella siempre defendió que su temática era «diversa». Escribió mucho sobre el amor, sí, pero los mitos también tienen un lugar privilegiado en su obra, así como los trágicos vaivenes políticos de Centroamérica, que llegó a tratar desde el humor y el surrealismo. El final de su obra fue «un diálogo con la naturaleza». «Naturaleza entendida como una parte del cosmos», apunta Doncel. «En este sentido se parece al Juan Ramón final, al trascendente, que también era cósmico», concluye.

Alegría ha sido traducida parcialmente a 14 idiomas y ha recibido varios premios internacionales, como el Casa de las Américas de Cuba en el año 1978 por su libro «Sobrevivo». En 2004 fue galardonada con la Orden de las Artes y las Letras del Gobierno de Francia, en 2006 con el premio Neustadt, Oklahoma, y la revista World Literature Today. En 2011, fue homenajeada en el VII Festival Internacional de Poesía de Granada y en 2011 obtuvo una mención especial de la Red Internacional de Escritores por la Tierra en los premios Ondas Mediterráneas.