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Luis Díaz Viana: «Si hay una constante en lo español es que somos demasiado tajantes, un poco ciclotímicos»

El antropólogo del CSIC recoge en un libro las «Visiones sobre la unidad y diversidad de España» compartidas en un seminario en Segovia en 2014

El profesor de Investigación del CSIC y del Instituto de Estudios Europeos Luis Díaz Viana
El profesor de Investigación del CSIC y del Instituto de Estudios Europeos Luis Díaz Viana - Rubén Cacho/ICAL

¿Qué es lo español? Luis Díaz Viana calla unos instantes. El antropólogo del CSIC pionero en el estudio de las identidades y la cultura popular acaba de presentar en Valladolid el libro de «Visiones sobre la unidad y diversidad de España. Una mirada desde Castilla y León» que ha coordinado junto al historiador Ricardo Martín de la Guardia. En él recogen los conocimientos que pusieron en común antropólogos, historiadores y expertos en distintas disciplinas en Segovia en noviembre de 2014. Las tierras castellanas, tantas veces identificadas con lo esencia de lo español, se convirtieron en una atalaya para revisar las imágenes que se han tenido y se tienen sobre España.

«La idea era poner en común las visiones del hispanismo, sobre todo del de entreguerras hasta hoy, y, con rigor desde una serie de disciplinas, establecer complicidades», relata este investigador pionero de la antropología en España, galardonado recientemente con el Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades 2015.

Díaz Viana explica cómo entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial se produjo un giro en la mirada de Europa y Estados Unidos hacia España. «Se deja de ver lo español como algo tan ajeno y se ponen de relieve los aspectos más populares de la cultura española. Es una mirada amable -muy bien encarnada por la tarea y la visión de la Hispanic Society que encarga a Sorolla sus paneles para la gran biblioteca-, que rompe con la tradición tan presente todavía entonces en la cultura anglosajona de la leyenda negra española».

Identidades en continua construcción

La visión de «lo español», tanto dentro como fuera de España, ha cambiado a lo largo de la historia, pero, ¿qué es lo español? El antropólogo piensa unos segundos antes de responder: «De eso se puede especular todo lo que se quiera, pero sí que parece, y la antropología lo ha estudiado mucho, que las identidades se están construyendo siempre. Los relatos de identidad se están tejiendo y destejiendo constantemente».

«Tenemos que elaborar un relato de identidad que no falte a la verdad y eso se consigue con menos tipismo y mucha más antropología»

Más que identidades esenciales, a su juicio «tenemos que buscar identidades que sean válidas para el futuro». Para ello hay que elaborar un relato de identidad «que no falte a la verdad y eso se consigue con menos tipismo, menos abundar en lo pintoresco y en los clichés, y mucha más antropología». En este sentido, remarca cómo «la historia cogida a sorbitos, solo lo que interesa, lleva a muchos dislates» y muchos de los relatos de identidad vigentes hoy están basados «más en mitos, con unas gotitas de historia muy seleccionadas».

Para Díaz Viana, un relato de identidad «es la manera de presentarse ante el mundo» y por ello es fundamental «que no nos presenten otros, y que no nos presenten desde los clichés horribles que a veces han caído sobre lo español».

«Julio Caro Baroja decía que la mitad de las tonterías que se decían sobre lo español la habían dicho los extranjeros y la otra mitad los españoles», cita el experto del CSIC, que coincide con el célebre antropólogo y folklorista. «Muchas veces los clichés nos los hacen otros desde fuera y acabamos interiorizándolos nosotros mismos», advierte aludiendo a esas letanías de «no tenemos remedio», «somos así» y ese afán de algunos españoles por tirar piedras en su propio tejado.

«No hay una esencia ni buena ni mala que aboque a los países a determinadas cosas. Hay cosas aceptables o no culturalmente, modos de comportamiento, tradiciones culturales en las que se aprende a ver el mundo y la nuestra es una», subraya Díaz Viana recordando cómo hay países que han tenido tantos o más conflictos sin que sus intelectuales hablen como aquí del «problema de España».

Volver a mirar España

Para este experto en identidades, «somos un país de diversidades culturales» . Tanto el centralismo como el absolutismo «siempre fue imperfecto» en España. «No somos Francia, ni en lo bueno ni en lo malo. Hay que vivir con eso y manejarlo de la mejor forma», aconseja. Desde esa riqueza y variedad es desde donde hay que «volver a mirar España» y presentarse al mundo «con futuro», «con todas esas fortalezas de tipo cultural, paisajístico y de cultura viva, no solo de monumentos o de piedras, sobre todo de cultura viva, que es lo que los hispanistas norteamericanos del siglo XX apreciaron más».

El antropólogo del Instituto Europeo recuerda la labor ejercida por la Hispanic Society, acercándose a la España más real y cotidiana, y el trabajo de pioneros como Joseph Aceves, cuyo estudio de un pueblo castellano de finales de los 60 es hoy un documento histórico y antropológico «importantísimo». «En su caso sí hubo una edición española, pero en otros muchos casos ni eso», se lamenta el experto que aboga por «conocernos mejor y desde ese conocimiento sacar más partido a todas las fortalezas y recursos que tenemos».

«Hay una gran ignorancia de lo español», a la que se suma una tendencia a quedarse en estereotipos literarios como los fraguados en la generación del 98, señala. «Desde la Literatura se ha dictaminado mucho lo que eran los españoles y lo que no eran», asegura mentando al catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza José Carlos Mainer, que desmonta muchos de estos tópicos en su aportación a las «Visiones sobre la unidad y diversidad de España». A su juicio, «a veces el cliché literario nos ha impedido ver una realidad más profunda, más precisa y sobre todo también más rica».

«Cuando leo opiniones del tipo "es que España", "no cambiaremos nunca", "qué país", "el de la picaresca"..., pero ¿de qué me está hablando usted? ¿De caracteres nacionales? ¡Léase «El Mito del Carácter Nacional. Meditaciones a Contrapelo» de Julio Caro Baroja y aprenda un mínimo de antropología!», continúa enérgico, lamentando que en España se ha leído «demasiado poco» a Caro Baroja. «Era muy patriota, le preocupó mucho España y los españoles y escribió mucho sobre ello, no estaría de más releerlo», apostilla antes de recordar que el CSIC acaba de publicar la correspondencia entre Caro Baroja y Julian Pitt-Rivers durante 60 años.

Díaz Viana sí cree que «si hay una constante en lo español (que a mí no me gusta) es la de ser demasiado tajantes, un poco ciclotímicos» al pasar del «yo soy español, español, español» al «no tenemos remedio», o de lo muy progresista a lo muy reaccionario. «Los grandes errores en España se han hecho unos en nombre de la tradición y otros en nombre del progreso. A partes iguales», resalta el antropólogo, que aclara que ésta es una apreciación que hace de España «como país» al volver la mirada sobre su historia. «No creo que tenga nada que ver con un carácter nacional en el que no creo en absoluto», advierte.

La crisis ha desmontado la imagen «excesivamente positiva» que España tenía de sí misma, llevándola hasta el otro extremo. «Vamos a centrarnos un poco. Todavía tenemos mucho bueno que sacar de nosotros mismos», continúa el antropólogo que se define como «una especie de escéptico apasionado por mi país». «Hay motivos de esperanza. El fatalismo hay que evitarlo siempre», añade.

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