Javier Cercas, durante la presentación de «El monarca de las sombras», su última novela
Javier Cercas, durante la presentación de «El monarca de las sombras», su última novela - EFE

Javier Cercas: «Me avergonzaba que mi familia hubiera sido franquista, pero uno viene de donde viene»

El escritor regresa a la guerra civil para observar su pasado familiar en «El monarca de las sombras», donde rastrea la historia de su tío abuelo Manuel Mena, que murió en la batalla del Ebro a los 19 años

MadridActualizado:

Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962) regresa a la guerra civil española y lo hace para observar, de cerca, su pasado familiar en «El monarca de las sombras» (Literatura Random House), una indagación sobre su tío abuelo Manuel Mena, que murió a los 19 años en la batalla del Ebro como alférez de Falange. «No digo que ya no debamos hablar de la guerra, pero hay que hacerlo bien», aseguró el escritor extremeño durante la presentación del libro a la prensa en Madrid.

En este sentido, Cercas negó que la memoria histórica sea «una industria», aunque es necesario que «sea sometida a crítica». «Ha habido un mal uso de la memoria, que se puede equivocar y nos puede engañar. La institucionalización de la memoria es peligrosa», añadió. Cercas explicó que con la novela, que tiene «paralelismos» con «Soldados de Salamina» (2001) o «El impostor» (2014), buscaba «mirar al propio pasado de frente». «Me avergonzaba que mi familia hubiera sido franquista y mi tío abuelo mi héroe, pero uno viene de dónde viene y hay que hacerse cargo de eso», señaló.

De hecho, el autor cree que la sociedad española tiende a edulcorar el pasado y a huir de él. «Eso se puede entender en un determinado momento, pero no es necesariamente bueno. La industria de la memoria tiene un uso perverso y, como dijo Todorov, no se puede sacralizar nada», apuntó. Y Cercas señala a los medios de comunicación como principales responsables de crear «la dictadura del presente». «Vivimos la ilusión de que hay un presente eterno que lo explica todo y que el pasado es una cosa remota que solo interesa a frikis que se pasan el tiempo en archivos», lamentó.

«Mi tío abuelo no murió por la patria, sino por una panda de hijos de puta que envenenaba cerebros»

Por ello, reivindicó la labor de su obra, que habla de «un presente ensanchado» y, en especial, de «Soldados de Salamina», «un libro fundamental para la reivindicación de la memoria histórica, incluso cuando nadie la reivindicaba». En «El monarca de las sombras», Cercas vuelve a jugar con la ficción, aunque en menor medida. «Todos los personajes son reales, lo que no significa que cada libro tenga sus propias reglas. Aquí hay ficción, poca, pero la hay, y ese hecho hace que se convierta todo el libro en ficción», señaló.

Así, por las páginas de la novela pasan personajes como el cineasta David Trueba, que llevó al cine «Soldados de Salamina», o Blanca Mena, la madre del escritor, quien para él es «la verdadera protagonista». «Sólo mi madre hablaba de este particular Aquiles (Manuel Mena, su tío abuelo), aunque lo hacía para inculcarme que ese chico murió para nada», indicó.

Un libro «antibelicista»

Por todo ello Cercas defiende que «El monarca de las sombras» es una obra «belicosamente antibelicista». «Mi pregunta siempre fue por qué alguien se apunta a una causa equivocada y muere en una guerra. Estoy de acuerdo con lo que se dice al final del libro, que mi tío abuelo no murió por la patria, sino por una panda de hijos de puta que envenenaba cerebros», criticó.

Preguntado sobre la función terapéutica, o no, de la literatura, el autor reconoció que tiene algo de verdad. «Con la escritura eres capaz de objetivar una obsesión, normalizar tus demonios: igual si no fuese escritor, sería oligofrénico», remató, con humor.