Cultura - Libros

La historia de la Feria del Libro de Madrid, en anécdotas

El evento ha vivido cambios de localización, polémicas con las ventas y parones de varios de años

La Feria del Libro en 1953
La Feria del Libro en 1953 - ABC

La Feria del Libro de Madrid presenta su 75 edición, un número especial en un año plagado de otros aniversarios notables para la cultura. Aunque por su fecha de inicio, deberíamos estar ante la 83 edición, son 75 certámenes porque, a veces por motivos económicos, no todos los años se pudo celebrar.

El paseo de Recoletos acogió la primera edición en 1933, del 23 al 29 de abril. Curiosamente, la presente edición guarda una coincidencia con la inicial, y es que se celebró como parte de la «Semana Cervantina», y en esta ocasión hay importantes actividades por el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.

Este año habrá un viaje a la Alcarria organizado por la Universidad de Alcalá

La feria, entonces, era minúscula comparada con la actual; contaba con 40 casetas y fue creciendo poco a poco hasta que, en 1936, se celebró la última en 8 años. El parón se debió al estallido de la Guerra Civil, tan solo dos meses después de la celebración de una feria con malas cifras. Tras el fin de la guerra, la mala situación económica tampoco era un terreno propicio para este festejo cultural, que no volvió hasta 1944, con los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial a lo lejos.

Durante la siguiente década, el evento creció poco a poco. En 1948, Camilo José Cela presentó «Viaje a la Alcarria», uno de sus mejores libros de viajes. Y en esta 75 edición, la Universidad de Alcalá ha programado un viaje a la Alcarria desde el parque de El Buen Retiro, lugar del que partió Cela en su peregrinaje.

Con un par de ausencias debido a problemas económicos en los '50, la feria fue creciendo, y en 1967, se trasladó al paseo de coches de El Retiro. Fue una edición con más de 100 casetas, y siguió creciendo a lo largo de los '70. Las ventas eclosionaron por entonces y la feria llamó la atención de libreros y editoriales, todos querían sacar partido de la gallina de los huevos de oro, y no parecía haber límite para el número de casetas. En 1977, se leyó en la prensa que «hay más editoriales que partidos de derechas». Un año después la feria se aplazó por el descontento que generó el número de casetas, y en 1979 se trasladó a la Casa de Campo, donde fue un fracaso.

La guerra del más vendido

La feria volvió en 1980 al Retiro, de donde no se ha movido más, y a pesar de las protestas, continuó creciendo y llegó a más de 400 casetas y un recorrido de 2 kms a finales de los '90. Al mismo tiempo, las listas de los más vendidos generaron una nueva polémica; nadie se fiaba de ellas porque no estaban apoyadas con registros de ventas. La guerra por decir quién era el más vendido, que daba publicidad al autor y a la editorial, hizo que la organización se planteara eliminarlas.

En el nuevo siglo, los organizadores suprimieron definitivamente las listas, y recortaron el número de casetas para conseguir una feria equilibrada, con un modelo similar al que tiene ahora. La crisis económica fue el último gran escollo para los libreros, que redujo considerablemente las ventas. Sin embargo, todavía en un clima de inestabilidad financiera, la feria ha mejorado en los últimos dos años, y los promotores son optimistas con el futuro del evento.

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