Biblioteca «Descubrir la Filosofía»

«Filosofía para entrar, no salir, de dudas»

Fernando Savater, Gabriel Albiac y Javier Gomá abordan la utilidad de esta ciencia con motivo de la colección que mañana lanza ABC

Fernando Savater, Gabriel Albiac y Javier Gomá
Fernando Savater, Gabriel Albiac y Javier Gomá - ABC

¿Para qué sirve la filosofía? Coincidiendo con el arranque de la colección «Biblioteca Descubrir la Filosofía», el próximo domingo, responden tres filósofos: Javier Gomá (Bilbao, 1965), Gabriel Albiac (Utiel, 1950) y Fernando Savater (San Sebastián, 1947).

«El ámbito de la Filosofía se mueve en un terreno donde no se busca la innovación sino el retorno de las grandes paradojas», arranca Albiac. Es que «la Filosofía no es un libro de autoayuda. No se trata de cómo resolver casos concretos. No sirve para salir de dudas, sino para entrar en dudas», acota Fernando Savater.

Filósofos todos

Gomá, por su parte, explica que «todos los hombres y mujeres del mundo son filósofos y no pueden dejar de serlo sin renunciar a su condición humana. Lo que ocurre es que cada uno tiene una interpretación distinta. Otra cosa es que haya un mínimo grupo de personas que desarrolla esa visión y logra una visión refinada. Quienes escriben estas obras constituyen una minoría social porque, de hecho, sólo un pequeño número de personas en cada época caen presos de una vocación literaria tan específica».

Aunque la Filosofía no es un compendio de autoayuda sí se pueden encontrar casos prácticos de traslación del pensamiento de los filósofos clásicos a la actualidad. «Claro, yo siempre recomiendo a mis alumnos que empiecen su formación por la lectura de la Carta VII de Platón», insiste Albiac. Explica cómo Platón cambió su interés juvenil por la política y viendo sus lacras se inclinó por la Filosofía.

Savater, reflexivo: «Vivimos en una sociedad que no sólo consume objetos, sino que también consume ideas rápidas. La Filosofía no tiene que ver con la solución de un problema rápido, sino con la pregunta. La Filosofía no resuelve nada, más bien crea más problemas. Pero esos problemas dan sentido a la vida. Sí es verdad que hay pensadores que han dado consejos de vida, los estóicos o los epicúreos, por ejemplo. Leyendo a Séneca se pueden aprender cosas útiles para la vida cotidiana».

Y ante la desaparición de la Filosofía en los planes de estudios dicen: «Hay una prodigiosa incultura de los políticos actuales. Los niños y los adolescentes son el público más evidentemente filosófico que hay. Yo no he conocido a ningún adolescente a quien no le interesen preguntas como la libertad o el tiempo. Lo que a veces no les interesa es el profesor que les da Filosofía. Pero la Filosofía les interesa siempre», asegura Savater.

Gomá prosigue explicando que «lo que quieren en realidad que desaparezca es la historia de la Filosofía. La Filosofía es el máximo grado de comprensión de la dignidad. Y a veces para los políticos, en los planes de estudio, está por encima la rentabilidad».

«El filósofo es un peligro público para cualquier político. La política está hecha de sumisión. Lo que el político necesita es el programa de sobremesa donde unos y otros repiten los tópicos inertes de siempre. El filósofo es un peligro. ¿Qué futuro se le puede deparar a la lectura?», concluye Albiac.

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