Visitantes esperan para que su autor favorito les firme un ejemplar en la última jornada de la Feria del Libro - EFE

La Feria del Libro de Madrid cierra con un 7% menos de ventas que en 2017

Pese al descenso en la facturación, debido al mal tiempo y que se cifra en 8,2 millones de euros, la dirección considera que esta edición arroja un «balance positivo», con 2,2 millones de visitantes

MadridActualizado:

Las expectativas «excelentes» que la dirección de la Feria del Libro tenía para este año –según confesó semanas antes de su inauguración a este diario– no han podido cumplirse. La 77 edición ha echado el cierre en el Parque del Retiro con un ligero descenso en las ventas: un 7% menos que en 2017, según los datos dados a conocer por la organización. La bajada en la facturación (cifrada en 8,2 millones de euros, frente a los 8,8 del año pasado) se atribuye, fundamentalmente, al mal tiempo con el que editores, libreros y escritores han tenido que bregar durante los 17 días que las casetas han permanecido abiertas.

Pese a las inclemencias metereológicas, que llegaron a hacer peligrar el arranque –el Retiro se cerró por la virulencia del viento justo el día antes de la apertura– y provocaron que no hubiera inauguración oficial a cargo de la Infanta Elena, 2,2 millones de visitantes han sido fieles a esta cita con los libros. De ellos, y como dato optimista de cara al futuro, el 27,8% eran menores de 25 años. Para que luego digan que los jóvenes están reñidos con la lectura. De hecho, según Manuel Gil, director de la Feria, «ahora la cantera del libro está en el peso que tienen en prescripción los “booktoubers” e “instagramers”, y tenemos que seguir apoyando a estos jóvenes que están haciendo mucho por la lectura». Lo dicho: «the times they are a-changin’», que diría el amigo Dylan.

En una edición que ha visto cómo un escritor se convierte en ministro de Cultura, más de dos mil autores han firmado ejemplares de sus libros –Màxim Huerta canceló su cita con sus lectores el pasado sábado, por razones obvias, aunque sí visitó la Feria– en las 367 casetas dispuestas a lo largo y ancho del Paseo de Coches, lo que se traduce en unas cinco mil firmas. Y en el año del #MeToo, la presencia femenina en la cita libresca por excelencia de nuestro país ha alcanzado un 64%, frente al 36% de hombres.

El año que viene

No es extraño, por tanto, que la dirección tenga como objetivo, para el año que viene, que la cita esté «más relacionada con temas de mujer». También quieren que la 78 edición tenga «más público joven» y sea «más verde»; una «apuesta», esta última, que suena a llamada de atención desde Parques y Jardines del Ayuntamiento de Madrid, que este año ha dado algún que otro quebradero de cabeza a los organizadores de la Feria.

Lo que parece claro, pese a los dimes y diretes a cuenta de la pérdida de espacio, es que en 2019 el Retiro volverá a ser testigo del encuentro entre libros, lectores y escritores. Así lo quiere la alcaldesa madrileña, Manuela Carmena, principal artífice, según fuentes del sector, de que este año la Feria no cambiara de ubicación. «Es cierto que hemos tenido dificultades con la parte de Parques y Jardines, y a partir del 20 de junio vamos a buscar un calendario con ellos para definir un protocolo que sea aceptable y razonable para todos», reconoció ayer Gil. Y es que el tiempo del «diálogo» es algo más que una coletilla política de estos días.