Premio Princesa de Asturias de las Letras

Leonardo Padura: «No soy político, pero tengo responsabilidad ciudadana»

La obra del cubano, «intelectual de firme temperamento ético», constituye, según el jurado del premio Princesa de Asturias de las Letras, «una soberbia aventura del diálogo y la libertad»

El escritor cubano Leonardo Padura, fotografiado ayer en su domicilio de La Habana - efe

Son las 4.45 de la mañana. En el barrio de Mantilla, en La Habana, aún es noche cerrada. En la calle, desierta, los primeros trabajadores tiran con esfuerzo del amanecer, sin prisa porque les agarre el día. Y, de repente, suena el teléfono en casa de Leonardo Padura. El escritor cubano, aún con un pie en el sueño, contesta aturdido, sin saber que esa llamada cambiará su trayectoria. Para su enorme sorpresa, ha sido galardonado con el premio Princesa de Asturias de las Letras 2015. Apresurado ya, completamente despejado, corre a despertar a su mujer, Lucía, con la que lleva compartiendo lecho desde 1978. Se abrazan, emocionados, orgullosos ambos de una carrera construida desde el sacrificio, con talento y mucho trabajo.

Apenas media hora después, Padura se dispone a escribir un e-mail a los responsables de Tusquets, su editorial en España. Pero el teléfono le interrumpe de nuevo, esta vez desde la redacción de ABC. «Este premio significa, de alguna manera, tocar un cielo al que nunca soñé que pudiera llegar. Es el resultado de muchos años de trabajo; un trabajo que, como todo el mundo sabe, se hace en la soledad del estudio, con muchas dudas e incertidumbres, pensando si valdrá la pena lo escrito, si le interesara a alguien… Y, cuando uno recibe una gratificación así, todos esos sacrificios se justifican y tienen una tremenda recompensa».

Como él mismo advierte durante la conversación, Padura es el primer escritor cubano que recibe este premio, que este año estrena nombre de Princesa. El jurado del galardón, presidido por Darío Villanueva, director de la Real Academia Española (RAE), considera que su obra constituye «una soberbia aventura del diálogo y la libertad». «Arraigado en su tradición y decididamente contemporáneo», Padura es «un intelectual independiente, de firme temperamento ético», que emplea la ficción para mostrar «los desafíos y los límites en la búsqueda de la verdad».

Una verdad que lleva persiguiendo desde hace más de 30 años, cuando comenzó a escribir «cuentecitos en la universidad», en su Habana natal, para «competir» con sus compañeros. Fue en aquella época cuando Padura decidió mandar uno de esos cuentos a un «concurso regional». «No gané, y me provocó una enorme tristeza», recuerda el autor con nostalgia. Pero el cubano siguió perseverando y, tras publicar en México y en su país las dos primeras novelas policíacas de la serie del detective Mario Conde, logró el premio Café Gijón en 1995 con la tercera, «Máscaras» (Tusquets).

Desde entonces, el personaje de Conde se ha convertido en un clásico de la literatura latinoamericana contemporánea («Herejes», publicado en 2013, es el octavo libro de la serie) y Padura en uno de los más renombrados autores en español. Periodista, crítico y guionista antes de ser escritor, el cubano se define «como una persona que tiene, desde hace unos años, la enorme fortuna de poder vivir de la literatura». Y lo ha logrado sin abandonar La Habana, ciudad en la que sigue viviendo en la casa que le vio nacer en 1955.

Salir de Cuba

«En un momento, tal vez pude haber pensado salir de Cuba, sobre todo en esos años 90 que fueron tan difíciles para todos los cubanos, cuando no había dinero, ni comida. La literatura me salvó de esa locura: saber que no sólo de pan vive el hombre, aunque sin pan es imposible vivir». Pero Padura decidió que su lugar «estaba en Cuba», que era «un escritor cubano» y, aunque tuviera una editorial en España y la posibilidad «física y material de irme a vivir a cualquier parte del mundo», se empeñó en «vivir en Cuba y escribir sobre Cuba». Un país que, desde el pasado 17 de diciembre, vive la esperanza de una nueva etapa tras el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos.

«Como otros escritores y artistas cubanos, he trabajado, durante todos estos años, muy fuerte por abrir los espacios de expresión, de tolerancia, para que se entienda que el arte puede tener una actitud crítica con respecto a determinados sectores de la sociedad y que, de esa manera, cumple no sólo una función artística, sino también ciudadana». Lo dice alguien que reconoce no ser «un hombre de política, pero sí soy un hombre con un sentimiento de responsabilidad ciudadana y, como escritor, lo he tratado de desarrollar a lo largo de los años».

Leonardo Padura es consciente de que «la política está tan presente en Cuba que no queda más remedio que afrontar esa circunstancia». Eso sí, el premio Princesa de Asturias de las Letras deja claro que, en estos días, preferiría hablar de sus libros y su trabajo como escritor. «No puedo dejar de escribir. Vivo de escribir y para escribir. A lo que no me he atrevido es a escribir poesía y teatro; el teatro porque no conozco las técnicas, y la poesía porque la respeto demasiado», confiesa.

Siempre sin dejar de leer, pues el cubano es de los que piensan que «la mejor escuela de la escritura es la lectura». Padura es el autor de novelas soberbias como «La neblina del ayer» gracias a escritores como Vázquez Montalbán, García Márquez, Vargas Llosa, Cabrera Infante, Faulkner, Cortázar, Carpentier o Hemingway. No obstante, se sigue considerando «un aprendiz de escritor, que sufre muchísimo con cada página que escribe», duda de si lo que está haciendo «es lo correcto» y pone su «esfuerzo para que, al final, cada libro sea el mejor que he sido capaz de escribir».

Nueva novela de Mario Conde

Tras publicar en febrero «Aquello estaba deseando ocurrir» (Tusquets), una antología de sus cuentos, Leonardo Padura ha vivido inmerso, durante los últimos meses, en la redacción del guion de la adaptación cinematográfica de las cuatro primeras novelas protagonizadas por Mario Conde. Con Jorge Perugorría como protagonista, el proyecto, que estos días se rueda en La Habana, está producido por Tornasol Films y cuenta en la dirección de Félix Viscarret.

¿Y después? El autor confiesa que ya lleva escritas 60 páginas de un nuevo libro protagonizado por su icónico detective. «La novela se va a mover entre Cuba y España. Voy a hacer un recorrido por la realidad cubana contemporánea», adelanta. Pero Padura no entrará en lo que está pasando ahora en la isla, «porque la literatura tiene que tener un margen para la reflexión». «Mi novela va a terminar el 16 de diciembre del 2014», remata.

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