Santiago Posteguillo, en una imagen reciente
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Santiago Posteguillo: «El entretenimiento no tiene por qué estar reñido con el rigor histórico»

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Sostiene Santiago Posteguillo (Valencia, 1967), aventajado espeleólogo de la novela histórica enfrascado durante la última década a leer del derecho y el revés la historia del Imperio Romano con dos trilogías dedicadas a Escipión y Trajano, que su principal objetivo a la hora de escribir no es otro que entretener. «El objetivo didáctico está, pero el entretenimiento va por delante», asegura el autor de «Circo Máximo», a quien ese acople casi perfecto entre novela e historia, entre trama y rigor documental, le ha valido el II Premio Internacional de Novela Histórica Barcino.

«Busco novelas que sean puro entretenimiento, algo que no tiene por qué estar reñido con el rigor histórico», subraya el escritor valenciano, que ayer recogió el galardón en el Saló de Cent del Ayuntamiento en uno de los actos centrales de la Semana de Novela Histórica de Barcelona. El entretenimiento, queda claro, es motor activo en el trabajo de Posteguillo, algo que se verá si cabe realzado cuando «Africanus, el hijo del cónsul», «Las legiones malditas» y «La traición de Roma», títulos que conforman su primera trilogía dedicada a Escipión,den el salto a la pequeña pantalla. De momento, Mediapro ya se ha hecho con los derechos y Posteguillo está en conversaciones con el guionista Miguel Barros para transformar las 3.000 páginas de la saga en una docena de capítulos, aunque, advierte, el proceso puede ser largo. «Es todo aún muy lejano», relativiza.

Sin plazos ni prisas

Así, a la espera de abrazar el audiovisual con todas sus consecuencias —«es arriesgado, sí, pero llegas a más gente», asegura—, el autor valenciano trabaja en la última entrega de la trilogía sobre Trajano que estrenó en 2011 con «Los asesinos del emperador». Un punto final para el que, señala, prefiere no ponerse plazos. «Como diría George R. R. Martin, nadie juzgará las novelas por si las entregaba a tiempo, sino por si están bien o no», ironiza.

Con todo, el autor de «La noche en que Frankenstein leyó el Quijote» ha encontrado tiempo para escribir y publicar «La sangre de los libros» (Planeta), un nuevo intento por «hacer atractivos los clásicos a través de la anécdota» que apareció el pasado mes de octubre y anda ya por la tercera edición. «Son treinta relatos que novelan la historia de la literatura», resume Posteguillo sobre un volumen que avanza a través de suicidios, duelos, asesinatos, enfermedades y calamidades varias para explicar a Shakespeare, Pushkin, Dante, Pessoa o Agatha Christie, entre otros. «Es como un gran trivial literario», asegura un autor que, además de utilizar este tipo de ejercicios literarios para oxigenarse, los concibe como una extensión de su labor docente. «Tienen la ventaja de estar muy basados en los 23 años que llevó dando clases de lengua y literatura».

De vuelta a la novela histórica y a ese inmensa fuente de inspiración que es el Imperio Romano, una época que, asegura, requeriría «varias vidas» para poder novelarla, Posteguillo confiesa que le tienta escribir sobre Julio César, aunque desde una perspectiva más bélica que la de Colleen McCullough, y no descarta abrirse en un futuro a otros periodos históricos como la historia del Imperio Español o la relación entre España y América Latina.