Portada grabada de la edición de la «Biblia en lengua española» publicada por los sefardíes en Ámsterdam en 1646
Portada grabada de la edición de la «Biblia en lengua española» publicada por los sefardíes en Ámsterdam en 1646 - yael macías

La mayor muestra de Biblias sefardíes en ladino, en el Círculo de Bellas Artes

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El Círculo de Bellas Artes de Madrid acoge la exposición «Palabra por palabra», una amplia muestra de 90 ejemplares entre ediciones bíblicas sefardíes y libros con textos de la Biblia en ladino. Datados cronológicamente de 1553 a 1946, los ejemplares que se exponen del 18 de septiembre al 26 de octubre, fueron impresos en Ámsterdam, Constantinopla, Esmirna, Jerusalén, Londres, Pisa, Salónica, Venecia, o Viena, entre otros.

Estas ediciones de la Biblia en ladino tuvieron una enorme importancia y trascendencia religiosa, social, cultural, lingüística y folclórica en la vida y en el desarrollo de las comunidades sefardíes. Piezas destacadas y curiosas entre las que se encuentran algunas de las ediciones más inusuales que Uriel Macías, el comisario de la exposición ha ido adquiriendo a lo largo de 30 años. «Son libros difíciles de encontrar, y más en España, donde es raro ver libros con letras en ladino en bibliotecas. Algunas ediciones son ejemplares únicos e incompletos», explica Macías, que ha convertido su colección personal en la mayor exposición monográfica de biblias sefardíes organizada hasta el momento.

Entre las joyas –expuestas en vitrinas junto a paneles explicativos– se encuentran algunos fragmentos de la «Biblia de Ferrara» (1553), primera edición de la Biblia en lengua española. «Es curioso porque son pedazos de hojas algo mal conservados que sirvieron de relleno de la encuadernación de otro libro, cuyo título y procedencia desconozco», explica el comisario. También destaca un glosario publicado en Venecia en 1617, el «Hésec Selomó»,Están expuestos fragmentos de la «Biblia de Ferrara» o el «Hésec Selomó»cuya particularidad es su organización no alfabéticamente sino en el orden en el que aparecen las palabras en la Biblia. «O bien se sabía en qué parte del glosario se encontraban las palabras que les interesaba buscar o se trata de un material de consulta a medida que iban leyendo la Biblia», deduce Uriel Macías.

Aunque algunas destaquen más que otras por su antigüedad, el comisario considera importantes cada una de las piezas entre las que también se encuentran la primera edición aljamiada completa de la Biblia en ladino, impresa por primera vez en Constantinopla entre 1739 y 1745 o el volumen del «Mean Loez», un comentario bíblico sefardí en judeoespañol correspondiente a «Rut», escrito por Refael Yishac Meir Benveniste en Salónica en 1882.

Escasas ilustraciones

Otra de las curiosidades de estas piezas son las pocas ilustraciones con las que cuentan, en ocasiones tan sólo en la portada o en la página siguiente. «En el judaísmo estaba prohibida la representación de Dios en imágenes y había una tendencia iconofóbica hacia las representaciones humanas aunque estuviesen permitidas», justifica Uriel Macías. «También hay que tener en cuenta el factor económico; realizar grabados en los siglos XVI, XVII y XVIII encarecía los costes de producción y se imprimían pocas ediciones».

Los ejemplares de Biblias sefardíes en ladino han sobrevivido el paso del tiempo y convivirán en esta exposición con los nuevos recursos digitales. Los visitantes podrán disfrutar también de las versiones grabadas en audio de los libros de «Rut» y el «Cantar de los Cantares» por uno de los pocos rabinos que quedan en el mundo que saben a la perfección cantar y recitar en ladino como se aprendía en las sinagogas y comunidades sefardíes de entonces.