Imagen del «Vita»
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¿Qué fue del tesoro expoliado por Indalecio Prieto en la República?

El barco que lo transportó fue después guardacostas y luego transporte hacia Israel para supervivientes del Holocausto

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Al acabar la Guerra Civil, el Gobierno franquista, con Lequerica, Gómez Jordana, Beigbeder y Serrano Suñer, desarrolló negociaciones ante Pétain para «acabar con las actividades de Prieto y de la JARE en territorio francés», señalan los autores de «El tesoro del Vita». Asimismo, periódicos mexicanos como «El Universal» y «Excelsior», así como el matutino «Le Temps» ya hablaban en junio de 1939 del misterioso cargamento del buque que había atracado en Tampico, con un valor estimado de catorce millones de libras esterlinas «procedentes de las reservas del gobierno republicano español».

En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, la posición del Gobierno franquista ante México y los Estados Unidos era demasiado débil para seguir reclamando en los ámbitos de la diplomacia.

Con el advenimiento de la democracia, la Dirección General de Iberoamérica, adscrita al ministerio de la Presidencia de UCD, no halló ninguna documentación sólida para una reclamación formal al Gobierno mexicano. Eran los últimos meses del Gobierno Calvo-Sotelo y el ambiente a favor del PSOE no aconsejaba resucitar contenciosos de la Guerra Civil.

El 14 de febrero de 1995, los diputados del PP Rafael Hernando y Sergio Gómez-Alba presentaron tres preguntas al Gobierno de Felipe González. En la primera se requerían gestiones ante los familiares de Indalecio Prieto y sus colaboradores «para conocer y recabar el inventario de bienes acogidos del buque "Vita" y el paradero de los mismos». La respuesta del Gobierno, fechada el 8 de mayo, se caracteriza por su vaguedad. La pregunta, apuntan Gracia y Munilla, se ligaba al acoso y derribo de la oposición hacia un Gobierno socialista muy desgastado por aquellas fechas: «Recuperar el tema del "Vita" significaba volver a centrar el debate sobre la figura de Indalecio Prieto, el supuesto enriquecimiento ilícito de los responsables de la JARE y la luchas intestinas entre las facciones socialistas durante el exilio». El caso, por tanto, sigue abierto.

Las tres vidas del «Vita»