Eslava Galán: «Hay muchos flecos sin resolver de la Primera Guerra Mundial»
Presentación del libro de Juan Eslava Galán en Sevilla - j.m. serrano

Eslava Galán: «Hay muchos flecos sin resolver de la Primera Guerra Mundial»

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Juan Eslava Galán (Arjona, Jaén, 1948) ha presentado este lunes en Sevilla 'La Primera Guerra Mundial contada para escépticos' (Planeta), un conflicto del que, a juicio del autor, "hay muchos flecos que están sin resolver", y del que se cumple este año el primer centeanrio.

Este libro, que continúa el camino iniciado por 'Historia de España contada para escépticos' y seguido con 'Historia del mundo contada para escépticos', es una obra escrita con rigor histórico, capacidad de síntesis, amenidad y mucho humor, porque "siempre hay espacio para el humor, no debemos perderlo nunca y más cuando son temas tan serios".

En rueda de prensa, el autor, ha señalado que "ha intentado que el libro no se caiga de las manos", así que, explica, "he procurado aplicar más que nunca mi conocimiento de ciertas técnicas, y he dado importancia más que a los grandes acontecimientos de la guerra, que también están, al día a día de las personas que la padecieron, gente que había en la retaguardia, en las trincheras". Así, a lo largo de estas páginas el lector se encontrará con mil historias particulares de anónimos muchachos, porque "están los que hacen la guerra y los que la padecen".

Además, "también hay una parte dedicada a España, que siempre nos dicen que fue neutral, pero aquí también hubo guerra entre los españoles francófilos y los germanófilos, muy divididos porque había prensa de una bando y otro, lo que generaba grande discusiones". Además, el escritor indica que entonces entre los reyes de Europa "había gran cohesión y Europa era un continente feliz, el mejor de los mundos posibles", pero "bajo eso había tensión interior intensa por la competencia industrial".

El atentado contra el heredero del Imperio Austrahúngaro altera brusca y completamente la situación, y fue el desencadenante de la peor guerra conocida por la humanidad hasta entonces, una guerra "que algunos creen evitables y otros no", afirma el escritor, quien añade que creían que la guerra "iba a ser corta, pero el propio progreso científico-técnico que parecía destinado a garantizar el bienestar de la gente también afectaba a las armas, lo que hace que sea larga" En este sentido, agrega, además, que los generales "están educados en academias donde parece que prima la técnica de Napoleón con ataques de caballerías y tardan años en hacerse a las nuevas estrategias que disponen las nuevas armas". Y todo esto, continúa, "lo sufre el desgraciado que está metido en el barro de las trincheras".

Y para contarlo, el autor no renuncia a ningún recurso para atraer y mantener la atención del lector. Así, echa mano de diálogos tanto de personajes históricos como de otros ficticios que le sirven para contar el contexto político de la Primera Guerra Mundial. En este sentido, Eslava Galán señala que los personajes "son reales y hay algunas conversaciones reales tomadas a la letra de libros; también hay otras -conversaciones- que me las he inventado, como la del canónigo", al tiempo que asegura que usa técnicas de novela en un ensayo que "quiere que sea totalmente riguroso". Por otra parte, el autor subraya que "la prensa es el gran elemento propagandístico de la I Guerra Mundial, de mismo modo que en la segunda se incorpora potente la radio, para explicar cosas como por qué Hitler llega al poder o porque se mantiene el ánimo de países como Alemania en la segunda parte de la guerra".

La tregua de Navidad

Durante la presentación, Eslava Galán se ha referido a algunos episodios de la Gran Guerra como la tregua de Navidad, uno de los hechos más sorprendentes y recordados del conflicto, que el autor recrea en unas páginas especialmente emocionantes por "su interés por la gente sin nombre", afirma. En este sentido, señala que esta tregua "fue un escándalo cuando se supo", y que generales y políticos tomaron medidas para que "semejante mal ejemplo" no se repitiese.

Del mismo modo, el también autor de otros ensayos como 'Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie" (2005) o novelas como 'En busca del unicornio' (Premio Planeta 1987)indica que "hay muchos flecos de la Primera Guerra Mundial que están sin resolver", y añade que del resultado de esta batalla "proceden todos los problemas que hay ahora en Oriente Medio y también en los Balcanes, la región más inestable de Europa".

Además, afirma que "no puede haber una guerra de esta escala" en este momento en Europea, "pero creo que estamos inmersos en una guerra económica, por parte de algún país del norte, que está sojuzgando al resto de Europa por medio de la moneda común y el banco común".