Doodle dedicado a Edward Gorey - GOOGLE

Edward Gorey y sus macabros personajes ilustran el logo de Google

El buscador dedica su doodle al escritor estadounidense

Actualizado:

Sentado en la G de Google, Edward Gorey conversa con uno de sus misteriosos y amenazantes personajes en el que sería su 88 cumpleaños, una fecha en la que el famoso buscador de Internet ha querido rescatar la figura de este ilustrador estadounidense fallecido a los 75 años por un infarto.

El resto de las letras del «doodle» destilan humor, originalidad y surrealismo, el combinado presente en las macabras historias ilustradas de Gorey que le convirtieron en un fenómeno de culto al que se rindió con devoción Tim Burton. Él aseguraba que no había un deleite morboso tras sus ingeniosas historias que mostraban niños u otras víctimas desdichadas al borde de una muerte inmerecida. «No veo disparidad entre mis libros y el día a día... Escribo sobre la vida cotidiana», decía. En el arte que desplegó en sus antologías «Amphigorey» (1972), «Amphigorey Too» (1975), «Amphigorey Also» (1983) y «Amphigorey Again» (2004) combinaba «una Inglaterra victoriana de finales de siglo, o ya eduardiana, con unas pinceladas de la lectura favorita de sus días de universitario (en particular Ronal Firbank, Evelyn Waugh e Ivy Compton Burnett) y una afición de por vida a Agatha Christie», escribió The Guardian a su muerte.

Al alfabeto moral victoriano le enfrentaba a sus opuestos de forma que en su cuento «Los pequeñines macabros», la «A es de Amy, que se cayó por las escaleras», «la F es de Fanny, completamente succionada por una sanguijuela» o «la Z es de Zillah, que bebió demasiada ginebra».

«Claro, que supongo que no es para reír, que es lo que pensaba Gorey cuando presentó en los años 50 a Simon & Schuster «La pareja abominable» (relato e ilustraciones sobre una pareja que sólo disfruta mantando niños)», escribía Rosa Belmonte en ABC en 2000. «El editor, espantado, le soltó que aquello no tenía nada de gracioso, Años después, Gorey contaba, extrañado, que no se suponía que tuviese que ser divertido («qué reacción tan peculiar»)».

Nacido en Chicago, Edward Gorey (1925-2000) vio divorciarse a sus padres cuando tenía once años y volverse a casar cuando cumplió los 27. Estudió en el Chicago Art Institute y trabajó para el Departamento de Arte de Doubleday Anchor, donde ilustró las portadas de libros como «Drácula» de Bram Stoker, «La guerra de los mundos» de H. G. Wells o el «Libro de los gatos habilidosos del viejo Possum» de T. S. Eliot.

En 1953 publicó su primer trabajo «The Unstrung Harp» (El Arpa Sin Encordar). Cuatro años después llegaría el afamado «The Doubtful Guest» (El invitado incierto) y al año siguiente «The Object-Lesson» («El ejemplo práctico»).

Aficionado al ballet

Su afición al ballet, al que solía asistir con grandes abrigos de pieles como los de sus personajes y con zapatillas blancas, quedó reflejado en la historia «The Gilded Bat» («El murciélago dorado») o las viñetas de humor de «The Lavender Leotard» («El leotardo lavanda» (1973)

Sus siniestros diseños para la producción de «Drácula» en Broadway en 1977 le valieron un premio Tony al Mejor Diseño de Vestuario. También ganó por el diseño de Amphigorey un premio del Instituto Americano de Artes Gráficas en 1972, dos World Fantasy por sus ilustraciones y un año antes de morir el International Horror Guild.

María Solé describía en ABC sus ilustraciones en blanco y negro en «El tesoro de Tristán» (1987), de Florence Parry Heide, como «un trabajo perfecto». Edward Gorey, decía, «es un fantástico ilustrador que sabe crear un mundo subliminal donde nada esté explícito, pero donde los más pequeños objetos están lejos de oscuras implicaciones. No se permite ninguna licencia ni en el vestuario, ni en los muebles, ni en las tapicerías. Los espacios vacíos, los cuadros aterradores, la limpieza aséptica, el orden atosigante, todo está al servicio de unas historias extrañas, realistas y simbólicas».

«El trabajo de Edward Gorey es notable y misterioso. Me parece fascinante», dijo de él Max Ernst.