«El arte de Charlie Chan Hock Chye» narra la historia de Singapur a través de la vida de un autor de cómic
«El arte de Charlie Chan Hock Chye» narra la historia de Singapur a través de la vida de un autor de cómic
LIBROS

Viñetas para complicarse el verano

Quien quiera llevarse un cómic a la playa tiene donde elegir. Aventuras, narraciones históricas, biografías, drama... Todo ello dibujado con originalidad y narrado con atrevimiento

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«El arte de Charlie Chan Hock Chye». Sonny Liew. Amok / Dibbuks. Sonny Liew se inventa a Charlie Chan Hock Chye, el (ficticio) autor de cómic más importante de Singapur, con un doble propósito. En primer lugar, para dar una lección de historia de ese país asiático, pequeño pero fascinante, surgido de la intersección del colonialismo, la lucha de comunistas y conservadores y las tensiones raciales y marcado por gobiernos democráticamente autoritarios.

Pero, aunque la historia singapureña sea tan interesante como desconocida, esta novela gráfica destaca sobre todo por ser una declaración de amor a los tebeos clásicos. Y, de paso, una ocasión para que Liew luzca su versatilidad como dibujante, que este mismo fin de semana le ha valido ganar el prestigioso premio Eisner al mejor escritor/artista del año pasado, precisamente por este cómic.

Al irnos contando la carrera de un protagonista con tendencia a absorber como una esponja influencias de otros autores, Liew puede «presentarnos» obras de Charlie Chan que homenajean a los tebeos de aventuras de Osamu Tezuka, a las historias de guerra de Wally Wood para EC Comics, a Winsor McCay, a «Dan Dare», al «Pogo» de Walt Kelly, a Steve Ditko, a Carl Barks, a Taniguchi, a Eisner y, en suma, a todos los cómics que llevamos décadas devorando.

«Anarcoma». Nazario. La Cúpula. «Anarcoma» es uno de los títulos imprescindibles de la historia del cómic español. Moviéndose entre Jean Genet y Tom de Finlandia, Nazario creó las historias de esta detective, prostituta y travesti como una reivindicación de la rebeldía y de la libertad absolutas. Esta edición integral permite por fin ver toda la gloria y la carne de Anarcoma en un papel y con un color que le hacen justicia.

«La Balada del Norte, tomo 2». Alfonso Zapico. Astiberri. Alfonso Zapico continúa su serie sobre los mineros asturianos contando la revolución de 1934, con toda su violencia, sus ilusiones y sus dudas. Zapico es uno de los mejores narradores del cómic español y también tiene un particular talento para crear personajes muy humanos, algo que hace este cómic particularmente emocionante. La historia salta con agilidad entre los dos bandos, mostrando las vidas que estaban tras la lucha política.

«Vincent». Barbara Stok. Salamandra Graphic. El gran reto a la hora de hacer un cómic acerca de Vincent Van Gogh es, sin duda, el color. Reproducir en la página la fuerza cromática de sus cuadros es una misión complicada, pero la holandesa Barbara Stok la afronta con valentía y consigue un resultado bastante convincente. Con trazos sencillos e imaginación refleja tanto los paisajes provenzales como los episodios de locura del genial Van Gogh (sin oreja).

«La mujer de al lado». Yoshiharu Tsuge. Gallo Nero. Tras «El hombre sin talento» (2015), Gallo Nero continúa publicando en español la obra de Yoshiharu Tsuge, el «maldito» del «gekiga», o «manga» dirigido a un público adulto. La depresión que Tsuge sufrió a lo largo de toda su vida se deja sentir en los seis relatos de este volumen, un conjunto de historias de pobreza, decepción y picaresca en un Japón de posguerra que se parece de forma sorprendente a la España de posguerra.

En «El arte de Charlie Chan Hock Chye», Sonny Liew demuestra una enorme versatilidad como dibujante

«Órficas». Max. Nórdica. En 1994 la diputación de Sevilla encargó a Max una exposición sobre el mito de Orfeo. El catálogo resultante era una de las obras más difíciles de encontrar del autor balear, así que esta nueva edición permite por fin disfrutar de una grupo de ilustraciones y de un cómic de 10 páginas que representan perfectamente su estilo en esta etapa, cuando acababa de autopublicarse «Nosotros somos los muertos». Además, permite comprobar su menos conocido talento para la prosa.

«La levedad». Catherine Meurisse. Impedimenta. Catherine Meurisse es una autora de cómic e ilustradora francesa que ha destacado por sus irreverentes retratos de artistas y escritores. Pero, desde el 7 de enero de 2015, está eternamente marcada por ser la colaboradora de «Charlie Hebdo» que evitó ser otra víctima del terror gracias a que no le sonó el despertador. Es justamente para exorcizar ese trauma que Meurisse ha escrito este cómic.

«Sex criminals, vol 1». Matt Fraction / Chip Zdarsky. Astiberri. Suzie y Jon tienen en común un poder muy peculiar: sus orgasmos son capaces –literalmente– de detener el tiempo. Así que, para darle un uso práctico a esa habilidad, deciden atracar juntos un banco. Matt Fraction sigue con su racha de éxitos en Estados Unidos, haciendo gala de su ingenio, su sentido del humor y su habilidad para acompañarse de buenos dibujantes (en este caso, Chip Zdarsky).

«La rosa roja». Kate Evans. IPS. La británica Kate Evans ha destacado siempre por su activismo durante su carrera como autora de cómic, realizando novelas gráficas sobre temas como la maternidad o el cambio climático. Esa línea de trabajo la ha llevado a crear esta biografía de Rosa Luxemburgo. Evans cuenta con una gran pasión la vida de la revolucionaria alemana, pero sin que ello le haga descuidar una parte gráfica muy rica en recursos.

«Deportado 4443». Carlos Hernández de Miguel / Ioannis Ensis. Ediciones B. En enero de 2015 el periodista Carlos Hernández decidió homenajear a su tío Antonio creando en Twitter la cuenta @deportado4443, en la que fue narrando en primera persona los cuatro años y medio que aquel pasó en el campo de concentración de Mauthausen. El proyecto llamó la atención del historiador e ilustrador Ioannis Ensis, que ha colaborado con Hernández para convertir esos tuits en este cómic.

«9 chismes». Santiago Lorenzo / Mireia Pérez. Autsaider. El novelista y director de cine Santiago Lorenzo («Mamá es boba») se pasa al relato corto con este libro, para el que ha tenido la fortuna de contar con la autora de cómic Mireia Pérez como colaboradora. Las historias y leyendas hispánicamente truculentas de Lorenzo se complementan perfectamente con los dibujos viscerales y siempre inquietantes de Pérez.