BB-8, en una escena de «Star Wars: Los últimos Jedi»
BB-8, en una escena de «Star Wars: Los últimos Jedi» - ABC

«Star Wars», a secas

El Episodio VIII de la saga galáctica es la mejor despedida de la Princesa Leia y la mejor bienvenida a la Jedi Rey

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No soy fan, ni friki, de «La Guerra de las Galaxias», pero he visto todos sus capítulos en el orden desordenado en que fueron filmados y en la cronología ordenada de los clásicos. El primer título («Una nueva esperanza») es de 1977, el segundo («El imperio contraataca») de 1980 y el tercero («El retorno del Jedi») de 1983. Era una adolescente. Aquello del lado oscuro y las moralejas del maestro Jedi me sonaban a filosofía en su máxima expresión. Vinieron más películas de la serie que, como estiman los verdaderos fans y frikis, no se encuentran entre las mejores aunque sus efectos especiales no necesitaban de retoques.

También conocí a Joseph Campbell y sus ensayos sobre mitología, historia de las religiones... que tan exquisitamente ha editado Atalanta en los últimos años. Detrás de George Lucas y sus teorías está Campbell. «Amigos eran», que diría Yoda. Para ser sincera, he sabido de los estudios de Campbell a través de la reseñas de sus libros que Eugenio Trías publicó en las páginas de ABC Cultural. El filtro de un sabio que ha leído a otro sabio y al que no se le caían los anillos de su enciclopédica sabiduría por explicar el bien y el mal en versión original además de doblada al lenguaje del entendimiento divulgativo.

Leo que «Star Wars: Los últimos Jedi», el penúltimo capítulo de la saga, ha batido todos los récords de taquilla desde su estreno. Saqué las entradas una semana antes y ya estaban llenas las salas de los cines Ideal -recién abiertos en Madrid tras meses de reforma, larguísimos para quienes nos gusta ver cine sin tener que viajar a la remota galaxia de un centro comercial. El público mayoritario pertenecía a aquellos que hicieron cola en el año 1977. Edad madura que empuñaba con cierta timidez alguna espada láser recién apagadas las luces.

Me entretuve como en los mejores tiempos, pero ya no era por los discursos pseudo-filosóficos que tanto deslumbraban en la pubertad y de los que tanto han abusado en la saga sino porque hemos pasado a la acción sin más adornos que un sentido del humor «palomitero». «La Guerra de las Galaxias», a secas. La mejor despedida de la Princesa Leia y la mejor bienvenida a la Jedi Rey. Larga vida.