LIBROS

Sònia Hernández: «Las editoriales apuestan muy poco por la cultura»

«Los Pissimboni» fue la anterior novela de Sònia Hernández, que la crítica celebró. La revista «Granta» la incluyó en su selección de narradores jóvenes. Ahora vuelve a la carga

La escritora Sònia Hernández
La escritora Sònia Hernández - José Ramón Ladra

Vicente Rojo es el nombre de un artista mexicano, posterior a la generación de los muralistas, que se cuela en el título y en la última novela de Sònia Hernández (Terrassa, 1976): «El hombre que se creía Vicente Rojo» (Acantilado). Ella no se cree ni Vicente Rojo ni Frida Kahlo, pero sí que conoce el mundo del arte y sus «comensales» a las mil maravillas. Por sus entrevistas a muchos de ellos y otros asuntos de crítica y ensayo, también la conocemos.

¿Sabe que buena parte de la literatura (escritores) no se lleva muy bien con el mundo del arte (artistas)? ¿Por qué cree que es tan complicada esta relación?

Ahora, a medida que voy entrevistando a artistas, veo muchas coincidencias. Por ejemplo, en los últimos trabajos de Vila-Matas y su colaboración con Dominique González, o Chus Martínez, hay territorios comunes: la repetición... Realmente, hay zonas de intersección, pero es verdad que no sé hasta qué punto son dos ámbitos realmente relacionados. Yo no sabría decir cuál es la dificultad, porque yo ahora, digamos, veo más esas coincidencias.

¿Y si le cuento que los artistas son más «leídos», en literatura y en pensamiento, que los escritores, cuyo saber sobre el arte y sus desarrollos contemporáneos es casi nulo y, en ocasiones, despreciativo?

Me da un poco de miedo generalizar… Pero sí que es verdad que estoy viendo que hay muchos artistas que, como dice, son muy «leídos», investigan, quizá por esa búsqueda de su propio lenguaje. Por ejemplo, el propio Vicente Rojo: es un artista que escribe, con sus artículos y sus textos ha creado su propio alfabeto...

Colaboró con Octavio Paz, por cierto.

Sí, y he conocido varios artistas que se interesan mucho por crear un discurso parecido al literario, utilizando los libros, las palabras…

Hablemos de su manera de entender la escritura: ¿se considera una voz distinta, como en ocasiones se la ha catalogado, dentro de una generación de escritores que está tratando de renovar el panorama?

Tampoco es que yo me sienta muy identificada con otra gente de mi generación, y tampoco creo que eso me convierta en una voz más o menos original. Sí que reconozco que a mí me interesa mucho un tipo de literatura (como lectora también), de pensamiento, de reflexión, y quizá a lo mejor eso es lo que parece más fuera de lo común. Se me ha acusado de que hay demasiada reflexión, no sé si eso lo hace más o menos original. Sí que hay un componente de investigación a través de la escritura y la literatura que, para mí, sí es importante.

«Publicar libros que son obra de gente que no son escritores es una espiral muy peligrosa»
Perdone que vuelva a insistir, pero este detalle le acerca mucho al mundo del arte.

A mí me interesa mucho como lectora -cuando leo cosas de artistas, por ejemplo- el pensamiento que hay detrás, cómo se construye un lenguaje, qué diálogo se establece. Yo puedo entender que haya gente a la que le gusten las historias más inmediatas. Mis historias son muy simbólicas.

Insisto, y me puede llamar pesada, si quiere: esta apreciación suya la relaciona con el arte conceptual.

No lo había pensado, pero… ¿Y qué busca la gente cuando está leyendo? O, quien se interesa por el arte y va a galerías y exposiciones, ¿qué busca? Lo que yo busco, tanto como lectora, como observadora de arte, como cuando escribo sí que quizá me aproxime a esa idea… También es verdad que tampoco todo el arte conceptual lo entiendo o me interesa, o conecto con él. Quizá sí que tenga que ver con trascender el objeto, el símbolo, para desarrollar más allá no tanto una teoría o una explicación o el famoso relato. Desarrollar algo, ampliar los límites e investigar, es la clave.

Intuyo que le cuesta definirse.

Sí, me cuesta. Tengo muy claro cuál es mi investigación, pero no sé cómo se puede etiquetar, cómo se relaciona con la gente. Parto de la imagen que a mí me motiva y me pongo a escribir, ya sea para un relato, una novela o un poema. Quizá sí que tenga razón con eso del arte conceptual, ese camino de investigación.

Se ha escrito (y lo comparto) que sus historias atrapan desde la primera línea en una atmósfera muy densa.

Soy consciente de que esa investigación que hago a veces sí que son como zonas cerradas, necesitan un espacio para pensar. Tengo muy claro que hay mucha carga simbólica, que ni yo misma sé qué significa, y que al final de la historia el protagonista tiene una voz nueva que lo explica todo.

¿Reivindica este tipo de escritura?

Yo la echo de menos. Obviamente leo novelas que me gustan y me interesan, y he disfrutado pero, claro, sí que echo de menos un componente simbólico, espiritual: algo menos inmediato.

«En mis lecturas, soy muy poco disciplinada, dispersa. Leo mucho ensayo y me gusta mucho leer sobre pintores y lo que escriben los pintores»
¿Y cómo sobrevive un escritor de estas características en un mundo editorial cada día más mercantil y plano?

Creo que en general se apuesta muy poco por la cultura. Hace poco fue la fiesta de Sant Jordi en Barcelona y ahora están todas estas reflexiones sobre cuáles fueron los libros más vendidos. A mí se me escapa un poco todo esto: lo que está pasando con estos libros que publica gente que no son escritores, y que muchas veces se los han escrito, es una espiral muy peligrosa.

¿Lo de escribir en su caso es una vocación?

Yo creo que sí. No sé cuántos escritores se hacen el planteamiento de «voy a hacer esto para ganarme la vida, vender muchos ejemplares o ser un escritor de referencia…»; yo no sé cuántos se enfrentan a la escritura con esa actitud. En mi caso, tampoco se trata de hacer algo exquisito. Yo hago lo que para mí es la lectura y la escritura. Yo admiro mucho a los artistas por ese convencimiento.

¿Qué le interesa leer?

Soy muy poco disciplinada, dispersa. Quizá echo de menos la literatura que ofrezca un artificio literario en la narración… Leo mucho ensayo y me gusta mucho leer sobre pintores y lo que escriben los pintores.

Comparto sus gustos.

A veces las novelas están bien escritas y están bien, pero a veces echas de menos que te haya motivado para ir un poco más allá. Los artistas sí que lo hacen, los artistas conceptuales, cuando te hablan de los problemas que encuentran con la representación. Merece la pena.

Toda la actualidad en portada

comentarios