Pedro Font Alba y Bruce Irwin, dos de los artífices de SCAN Project Room
Pedro Font Alba y Bruce Irwin, dos de los artífices de SCAN Project Room
ARTE

Scan Project Room, de lo virtual a las 3D

Hace tres años nacía en Londres SCAN, un archivo de creadores españoles. El proyecto salta desde la web y se transforma en un espacio físico desde el que seguir apoyando a nuestros artistas

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El mismo día que Teresa May anunciaba que la desconexión entre el Reino Unido y la Unión Europea no tendrá marcha atrás y será dura, en la capital del ex imperio británico, tímidamente, sin hacer daño, se producía una nueva conexión entre el arte español y el contexto inglés. A los responsables de SCAN, los arquitectos Pedro Font Alba, Bruce Irwin, Dolores V. Ruiz y Juan José Ruiz Martín siempre les ha gustado la idea de «trabajar en red», y así es como pusieron en marcha hace tres años, y desde Inglaterra, su archivo virtual de artistas españoles en un intento de darles visibilidad en el exterior, y que, de forma natural, dio pie más tarde y bajo su firma a diferentes exposiciones, en Londres pero también en otras ciudades europeas. Desde esta semana, SCAN cuenta con sede física en la capital inglesa. Nace SCAN Project Room.

«Si hemos dado el paso ahora es porque nos encontramos en un buen momento. Hemos llegado a comisariar hasta doce muestras -ya en estas páginas dimos cuenta de las primeras, el proyecto Saturation, que «cosió» con arte español el verano londinense de 2015-, y nos veíamos capaces de llevar nuestro propio espacio. Por otro lado, se nos ha presentado una buena oportunidad. Este está localizado en un edificio en Herald Street, una calle bastante consolidada de galerías de arte al este de Londres, ocupado por una iglesia evangelista que ahora lo abandona. Fue el director de la Copperfield -con el que ya han colaborado- el que se hizo con su alquiler y nos ofreció ocupar la planta baja», cuentan sus responsables.

Todos a una

SCAN Project Room, que compartirá inmueble con The Ryder (galería que capitanea otra española, la catalana Pati Lara) y con el espacio emergente Division of Labour, no se define como galería al uso, sino como un ámbito de proyectos modesto («son 15 m2, pero muy bien aprovechados»), desde el que se busca cimentar todo el trabajo previo y ampliarlo: «Antes colaborabamos con otras firmas. Seguiremos haciéndolo, pero al tener un sitio propio habrá más posibilidades de hacer otras cosas y de dar mayor proyección a los artistas». De hecho, y porque SCAN Project nace con la vocación de ser una iniciativa a largo plazo y rentable, su deseo, en un futuro, es colaborar con galerías españolas, y celebrar en sus instalaciones proyectos satélites comisariados a dos bandas: «La iniciativa no se circunscribe ya a los artistas españoles, sino a la nueva generación de agentes artísticos de nuestro país».

Vídeo de María Cañas
Vídeo de María Cañas

Y no sólo. Los chicos de SCAN siempre han tenido claro que no tenía ningún sentido crear un gueto de lo español dentro del contexto local, sino que había que fusionarse con él. Sus últimas exposiciones ya han ido introduciendo a artistas latinos e ingleses, porque, de lo que se trata, es «de integrarse en el tejido». «En ese sentido -subrayan- nos gusta vernos como un aglutinante entre agentes de una gran red».

SCAN Project no olvida el carácter pedagógico de su versión digital (en la que ya se integra), e inicia andadura con The Looking Glass (Revisiting Debord), su primera incursión en el vídeo, que es a su vez un homenaje a los 50 años de La sociedad del espectáculo, título clave de Guy Debord. Para ello, se han reunido tres obras de Greta Alfaro, María Cañas y David Ferrando Giraut, que se cederán el testigo cada una de ellas cada dos semanas: «No queríamos proyectarlas en loop porque cada una requiere unas necesidades técnicas. Además, pretendemos aprovechar el tiempo dedicado a cada artista para desarrollar actividades paralelas que ahonden en su trabajo».

En el fondo, los miembros de SCAN, movidos por una pasión personal por el arte, ponen mucho tiempo e ilusiones en su iniciativa, aunque con la conciencia de que son necesarias más implicaciones, «de empresas e instituciones, que hagan viable el producto a largo plazo». Aún así, desde su arranque virtual, los avances han sido «constantes y progresivos»: «Se ganan batallas pequeñas, y es cuestión de acumulación, de tener algo más de recorrido, para generar impacto. Pero, desde que empezamos, notamos una mayor presencia del arte emergente español en el contexto anglosajón. No se puede decir que hayamos cambiado la percepción del mismo en Londres, pero estamos creando poso». Justo cuando otros, más cerca o más lejos, se empeñan en dividir y separar.